NOTIMEX
7 de enero de 2016 / 07:38 p.m.

Washington.- El anuncio de Corea del Norte de que probó con éxito una bomba de hidrógeno suscitó la inmediata condena internacional, debido a que es un arma más poderosa que una atómica, aunque la afirmación de ese país fue refutada por expertos nucleares.

Las preocupaciones relacionadas con la seguridad mundial, no sólo regional, se derivan de que las bombas de hidrógeno o termonucleares, son armas nucleares sofisticadas y poderosas derivadas de una reacción en cadena super-crítica.

Expertos en la materia de centros de estudios como el Stevens Institute of Technology, la Universidad de Illinois, la Universidad de Stanford y el sitio globalsecurity.org señalan que la diferencia entre una bomba atómica y una termonuclear es justo su poder.

Las primeras tienen una potencia estimada en kilotones (un kilotón equivale a mil toneladas de trinitrotolueno, TNT), y las segundas en megatones (uno igual a un millón de toneladas de TNT).

Las armas nucleares, como las bombas lanzadas por Estados Unidos en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki en 1945 que causaron la rendición de Japón en la Segunda Guerra Mundial, se basan en la fisión (división) de sus átomos y ahí radica su poder destructivo.

Las bombas de hidrógeno son una forma más sofisticada y complicada de arma nuclear, porque se basan en un proceso de dos etapas que inicia con una fisión para desencadenar una fusión (combinación o unión) de átomos.

En una bomba atómica de fisión, el uranio o plutonio se divide en elementos más ligeros que juntos pesan menos que los átomos originales, y la masa aparece como energía.

En el caso de las bombas termonucleares, los elementos se fisionan primero y después los átomos más ligeros se unen en elementos pesados para formar energía, pero ésta fusión requiere de temperaturas extremadamente altas por lo que utiliza mayor combustible atómico.

En otras palabras, una bomba de hidrógeno incluye una atómica en el interior de su núcleo, cuya detonación desencadena la reacción de fusión deuterio-tritio, que son isótopos pesados de hidrógeno.

De hecho, la fusión de hidrógeno podría ser escalable, es decir se podría hacer una bomba tan potente como se desee.

Según los expertos, si Corea del Norte realmente fabricó una arma termonuclear y condujo una prueba subterránea exitosa habría dado un paso significativo en su arsenal, pese a violar resoluciones del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas (ONU).

Con base en los datos de los sismos registrados en la región la noche del pasado martes, cuando Pyongyang dice haber realizado la prueba, expertos estadunidenses dudan de la reivindicación norcoreana.

En un artículo de la revista Scientific American, Won-Young Kim, científico en el Observatorio Terrestre Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia, confirma que en efecto un evento sísmico tuvo lugar en Corea del Norte.

Precisa, sin embargo que su magnitud difiere de la que provocaría la detonación de una bomba de hidrógeno, pues sería miles de veces más potente que las atómicas que Pyongyang ha detonado en tres ensayos nucleares previos.

Según el investigador, el tiempo estimado de la interrupción de las ondas sísmicas registrado la noche del martes en una estación de la Red Global Sismográfica en Mudanjiang, China, es “aproximadamente el mismo que en las pruebas anteriores”.

Los datos sísmicos sugieren que se trató de una explosión subterránea de entre tres y siete kilotones, potencia correspondiente a una bomba nuclear, muy por debajo de los megatones de una termonuclear, aunque fuese de una bomba miniatura de hidrógeno como afirmó Pyongyang.

Según los más recientes datos oficiales, el club de países con capacidad nuclear está conformado por Rusia, Estados Unidos, China, Francia, India, Paquistán y Corea del Norte.