NOTIMEX
16 de mayo de 2016 / 05:45 p.m.

México.- La Cancillería de Brasil criticó hoy la decisión de El Salvador de desconocer al gobierno interino de Michel Temer, en una nueva escalada entre el nuevo Ejecutivo brasileño y los países gobernados por la izquierda en América Latina.

Las declaraciones del presidente de El Salvador, Salvador Sánchez Céren, “revelan un amplio y profundo desconocimiento sobre la Constitución y la legislación brasileñas”, indicó la cancillería brasileña en una firme nota.

“Causan especial extrañeza tantos equívocos, ya que El Salvador mantiene intensas relaciones económicas con Brasil y es el mayor beneficiario de la cooperación técnica brasileña en toda América Central”, señaló la Cancillería.

El mandatario salvadoreño anunció el sábado que no reconoce al gobierno interino instalado en Brasil, tras la separación temporal del cargo de la presidenta Dilma Rousseff por medio de la apertura de un juicio político, un proceso que calificó de “manipulación”.

“Nosotros como país somos respetuosos de otros países y tenemos el principio de no intervención, pero también somos respetuosos de otras democracias y (...) de la voluntad popular”, dijo Sánchez Cerén, antes de llamar a consultas a su embajadora en Brasil.

La llegada de José Serra como nuevo ministro de Relaciones Exteriores del gobierno conservador de Temer, podría suponer un alejamiento de Brasil con socios tradicionales durante los últimos 15 años como Venezuela, Cuba, Bolivia o Ecuador, que ya expresaron sus reservas respecto al “impeachment” (juicio político).

Algunos de esos gobiernos calificaron de “golpe” parlamentario el proceso en el Senado para iniciar el “impeachment” y apartar a Rousseff por 180 días de la presidencia.

A estas declaraciones Brasil –en un aparente giro en su política multilateral y de acercamiento a los países de la Alianza Bolivariana para América (ALBA)- reaccionó con una nota de condena.

“El Ministerio de Relaciones Exteriores rechaza enfáticamente las manifestaciones de los gobiernos de Venezuela, Cuba, Bolivia, Ecuador y Nicaragua, así como de la ALBA, que se permiten opinar y propagar falsedades sobre el proceso político interno en Brasil”, señaló la cancillería brasileña en una nota divulgada el viernes, apenas 24 horas después que Temer asumió el poder.

Una mayoría de senadores y congresistas acusan a Rousseff de que podría haber cometido un “crimen de responsabilidad” punible con el “impeachment”, según la Constitución, cuando usó presuntamente artimañas contables por medio de créditos de instituciones públicas para cuadrar las cuentas de 2014 y 2015.

Pero, Rousseff niega irregularidades y, así como el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva, califica todo el proceso de “golpe” de la oposición para alcanzar el poder sin el aval de las urnas.