28 de enero de 2015 / 05:36 p.m.

Las dos principales televisoras mexicanas volvieron a llevar un espectáculo extradeportivo al Día de Prensa previo al Super Bowl. Pero ahora nadie le propuso matrimonio a Tom Brady.

Los periodistas internacionales tienden a ofrecer algunos de los momentos más demenciales durante estas jornadas. En 2008, Inés Gómez Mont, de la cadena mexicana TV Azteca, llegó vestida de novia y le preguntó a Brady si se quería casar con ella.

Durante la sesión de este año, no se llegó a tal extremo, lo que no significa que hayan faltado escenas peculiares protagonizadas por las dos cadenas mexicanas.

Un grupo de la propia TV Azteca llevó dos títeres, de ojos y dientes protuberantes, que ayudaron a que un reportero hiciera preguntas. Dos hombres arrodillados flanqueaban al periodista y manipulaban los títeres, que hacían preguntas irreverentes —y normalmente incomprensibles para el entrevistado_, que provocaban las risas de quienes estaban cerca y hablaban español.

Por ejemplo, los títeres entrevistaron a un reportero alemán, quien tampoco era muy ortodoxo. Llevaba falsas cicatrices en el rostro, para interpretar a un zombi.

Luego, los títeres arrinconaron al center de los Seahawks, Patrick Lewis.

"No sé lo que están diciendo", dijo Lewis al reportero después de que uno de los muñecos le dirigió una pregunta.

"Quieren saber si tu novia es muy alta", respondió el periodista.

"Suficientemente grande", contestó entre risas Lewis, quien mide 1,85 metros (seis pies, una pulgada) y pesa 141 kilos.

Gina Holguín, modelo, actriz y conductora de Televisa, se puso a bailar con Richard Sherman, el cornerback estelar de Seattle, quien había concluido recién su sesión de preguntas y respuestas con la prensa. Holguín, quien saltó a la fama ganando un concurso de belleza en el estado mexicano de Chihuahua, realizó también unos pasos de salsa con Douglas McNeil III, receptor de los Seahawks.

A continuación, otras escenas curiosas protagonizadas por la prensa internacional durante la jornada:

CONTINGENTE ALEMÁN

A diferencia de lo que ocurre en México, el fútbol americano no es precisamente un deporte que entusiasme a las masas en Alemania. Pero el Super Bowl sí despierta algo de interés.

Una treintena de periodistas alemanes viajó a Arizona esta semana para cubrir el gran partido y para dar noticias sobre Sebastian Vollmer, integrante de la línea ofensiva de los Patriots de Nueva Inglaterra, quien creció en el país europeo.

"El interés va creciendo", dijo Marc Behrenbeck, reportero de Sky Sport News en Munich. "En Alemania, el fútbol americano no es algo tan grande. El fútbol sí. Sin embargo, el fútbol americano se va volviendo más y más popular".

Behrenbeck ha cubierto siete ediciones del Super Bowl.

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EL EXTRAÑO CASO DE VOLLMER

Vollmer siguió un camino extraño hasta el Super Bowl. Nacido en Dusseldorf, creció nadando y jugando básquetbol.

No jugó fútbol americano sino a los 14 años.

Luego de guiar a su preparatoria hacia un par de títulos nacionales, jugó en el Campeonato Global Juvenil en San Diego, donde consiguió una beca para la Universidad de Houston.

Pese a que no hablaba inglés cuando llegó, se adaptó rápidamente, y los Patriots lo reclutaron en la segunda ronda del "draft" de 2009.

Ahora, se presenta por segunda vez en el Super Bowl. Y se pasó el Día de Prensa respondiendo preguntas en alemán para sus compatriotas.

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REPRESENTANTES CANADIENSES

Canadá contará con un par de jugadores en el Super Bowl por segunda temporada consecutiva: el tight end Luke Wilson y el pateador de despeje Jon Ryan, de los Seahawks.

"Cuando crecía en Canadá, jamás pensé que tendría la oportunidad de llegar a la NFL", dijo Ryan, quien lanzó un pase de anotación en una jugada de engaño, durante la remontada de Seattle contra Green Bay, en la final de la Conferencia Americana.

Los Seahawks tienen a otro jugador extranjero en su nómina. Se trata de Jesse Williams, integrante de la línea defensiva, quien nació en Brisbane, Australia.

Pasó la campaña en la lista de lesionados tras lastimarse una rodilla en el campamento de pretemporada.

AP