25 de febrero de 2014 / 08:11 p.m.

LONDRES.- La exdirectora de News of the World, Rebekan Brooks, afirmó el jueves que nunca avaló las intercepciones telefónicas y dijo que se horrorizó cuando se enteró que el tabloide había interceptado el teléfono celular de una adolescente desaparecida.

Brooks respondió "no" cuando su abogado le preguntó si alguna vez había aprobado interceptar mensajes telefónicos.

Agregó que como editora del tabloide de propiedad de Robert Murdoch entre 2000 y 2003 no sabía que la intercepción de llamadas telefónicas fuese ilegal, pero que la habría considerado "una violación grave de la privacidad".

"No creo que nadie, yo incluida, pensáramos que fuese ilegal", afirmó Brooks durante su tercer día como testigo, en el juicio por el escándalo de las intercepciones. "Nadie, ningún jefe de sección, ni ningún periodista, vino a decirme 'Estamos trabajando en este o aquel artículo pero necesitamos acceso a su buzón de mensajes' ni me pidió mi autorización para hacerlo".

Brooks afirmó que recién en julio del 2011 descubrió que el periódico había interceptado el teléfono de Milly Dowler, de 13 años, que fue secuestrada y asesinada en 2002. Agregó que reaccionó con "conmoción, horror, de todo".

La mujer dijo que estaba de vacaciones en Dubai en 2002 cuando se interceptó el teléfono de la niña. Su subordinado y amante ocasional, Andy Coulson, estaba a cargo del periódico. Coulson, que llegó a ser director de comunicaciones del primer ministro David Cameron, también está sometido a juicio.

Cuando su abogado Jonathan Laidlaw le preguntó si la intercepción del teléfono de Dowler le fue comunicada mientras estaba de vacaciones, Brooks respondió: "absolutamente no".

Murdoch cerró News of the World, publicación de 168 años, en julio del 2011 en medio de la indignación pública por aquel hecho. Desde entonces, el imperio mediático de Murdoch ha pagado millones de dólares para zanjar demandas por invasión de privacidad interpuestas por docenas de celebridades, políticos y otros.

Brooks, Coulson y otras cinco personas están sometidos a juicio en el tribunal penal de Londres, acusados de varios cargos incluso interceptación telefónica, soborno y obstrucción de una investigación policial. Los siete se han declarado inocentes.

AP