27 de enero de 2014 / 10:50 p.m.

Washington.- El gobierno de Estados Unidos busca la manera de impedir que otras partes espíen sus propias acciones de vigilancia a los archivos telefónicos de estadounidenses.

Mientras el gobierno del presidente Barack Obama considera cambiar la recolección de esos expedientes electrónicos por parte de la Agencia de Seguridad Nacional (NSA por sus siglas en inglés) por solicitar que los conserven compañías telefónicas u otras entidades, financia sigilosamente investigaciones con el fin de impedir que empleados de compañías telefónicas o espías conozcan los nombres de las personas a las que vigila Estados Unidos, según se ha enterado The Associated Press.

La Oficina del Director de Inteligencia Nacional (DNI por sus siglas en inglés) ha pagado cuando menos a cinco equipos de investigación en el país para que desarrollen un sistema que mantenga fuera del dominio del gobierno los enormes volúmenes de búsquedas cifradas en los expedientes electrónicos.

El proyecto figura entre las diversas ideas para que el gobierno deje de almacenar los archivos telefónicos de estadounidenses pero que le permitirían continuar escudriñándolos según sea necesario.

Durante las búsquedas se protegería a la información compilada con códigos secretos que puedan ocultar la identificación de detalles a partes ajenas, e incluso a los dueños de las bases de datos vigiladas, de acuerdo con documentos públicos que obtuvo la AP y con entrevistas de la agencia noticiosa efectuadas a investigadores, ejecutivos de empresas y autoridades del gobierno.

El gobierno solo ha hecho una descripción vaga de los cambios que considera hacer en la compilación y almacenamiento de los archivos telefónicos de estadounidenses que efectúa a diario la NSA, y que actualmente se guardan en los bancos de datos de la agencia.

A fin de atender las preocupaciones relacionadas con los aspectos jurídicos, de privacidad y las libertades civiles, el presidente Barack Obama ordenó este mes al secretario de Justicia y a funcionarios de alto rango de inteligencia que recomendaran cambios —para el 28 de marzo— que permitan a Estados Unidos identificar llamadas telefónicas de presuntos terroristas sin que el gobierno conserve los archivos telefónicos.

Una comisión federal de revisión propuso a Obama ordenar que compañías telefónicas o un tercero no definido almacenen los archivos telefónicos; otro panel dijo que la compilación de esa información era ilegal e ineficaz, y apremió a que cancele totalmente el programa.

Los documentos internos en los que se describe el proyecto Investigación de Seguridad y Garantías de la Privacidad no mencionan a la NSA ni a su programa de espionaje telefónico. Sin embargo, si el proyecto muestra su eficacia, su tecnología de búsquedas cifradas podría allanar el camino al gobierno para que cambie de lugar el almacenamiento de los archivos, de las computadoras de la NSA a cualquier compañía telefónica o a una tercera parte.

Un portavoz de la DNI, Michael Birmingham, confirmó que la investigación era relevante para el programa de archivos telefónicos de la NSA.

Dijo que las investigaciones son "de interés para toda la comunidad de inteligencia" pero advirtió que podría tardar tiempo la aplicación de la tecnología.

AP