AP
27 de abril de 2017 / 06:49 a.m.

BERLÍN.- Gran Bretaña debe resolver las dudas sobre sus planes para abandonar la Unión Europea antes del inicio de las negociaciones de salida, y no puede albergar la ilusión de que mantendrá los mismos derechos y privilegios que cualquier otro miembro del bloque, dijo el jueves la canciller de Alemania, Angela Merkel.

Merkel tiene "el presentimiento de que algunos británicos siguen teniendo ilusiones, y eso es una pérdida de tiempo”, dijo durante una comparecencia ante el parlamento alemán, antes de una cumbre del fin de semana en Bruselas para discutir el llamado Brexit.

Aunque Europa sigue viendo a Gran Bretaña como un socio cercano, Merkel dijo que una vez abandone el grupo será ajeno al bloque y que como tal “no puede y ni tendrá los mismos derechos ni estará en una mejor posición que un miembro de la Union Europea”.

"Todos los 27 miembros de la Unión Europea y las instituciones comunitarias están de acuerdo en eso", dijo antes de ser ovacionada.

Gran Bretaña tiene dos años para completar su salida del bloque de 28 naciones, pero su atención está centrada ahora en el adelanto de las elecciones generales a principios de junio.

Antes del inicio de las negociaciones, Gran Bretaña debe entablar un “diálogo constructivo” con la UE para resolver algunas cuestiones abiertas.

"Sin avances en las muchas preguntas abiertas sobre su salida, incluyendo las cuestiones financieras, no tiene sentido mantener negociaciones paralelas sobre la futura relación”, señaló la canciller.

"Necesitamos saber cómo ve Gran Bretaña su relación de futuro con nosotros”, agregó.

Berlín presionará para que el impacto del Brexit en los alemanes y ciudadanos comunitarios que residen en Gran Bretaña sea el mínimo posible, y la cooperación en asuntos de seguridad, como la lucha contra el crimen organizado y el terrorismo, seguirá siendo estrecha, agregó.

"Que no quepa ninguna duda: Las negociaciones del Brexit exigirán mucho a Gran Bretaña y Europa", manifestó Merkel.

Merkel dijo además que Alemania y los otros países de la UE tienen que definir sus propios "intereses y objetivos", y que espera que la cumbre de Bruselas termine con una “fuerte señal de unidad”.