9 de mayo de 2013 / 01:21 p.m.

El presidente Enrique Peña Nieto y los partidos firmantes del Pacto por México presentaron la reforma financiera, cuyo objetivo principal, afirmó el mandatario, es que los bancos presten más y más barato.

Sin embargo, Luis Videgaray, secretario de Hacienda, aclaró que el gobierno no pretende bajar por decreto las tasas de interés, sino otorgar incentivos para aumentar el financiamiento.

Un día después de que fueron reactivados los trabajos del Pacto por México, los integrantes de éste presentaron 13 modificaciones a 34 artículos del marco legal que actualmente rige a las instituciones bancarias.

En el acto, celebrado en el Castillo de Chapultepec, Peña Nieto aseguró que el objetivo central de la iniciativa es otorgar un mayor número de créditos a fin de reactivar la economía del país.

Señaló: ""es una reforma que fomentará que los bancos presten más y más barato. El objetivo es que a los mexicanos, en especial a quienes tienen un pequeño o mediano negocio, les presenten los recursos necesarios para modernizarlo y hacerlo crecer"".

Ante representantes de la banca y organizaciones financieras, manifestó que actualmente no se provee de crédito suficiente a quien más lo necesita, pues solo 15 por ciento de las pequeñas y medianas empresas tienen acceso a préstamos, pese a que generan 74 por ciento del producto interno bruto.

El país cuenta con una estructura bancaria y financiera sólida para enfrentar las reformas; a diferencia del pasado, la banca no es una vulnerabilidad, sino que conforma uno de los pilares de la estabilidad económica, sostuvo.

Por ello, lamentó que la situación paradójica en la que están esas instituciones, pues a pesar de contar con uno de los sistemas más sólidos del mundo, es de los que menos prestan a nivel global.

""¿Cuál es el resultado de esta inequidad? Que el dueño de la farmacia, de la tienda de abarrotes o de una estética tiene que recurrir a otro tipo de préstamos, generalmente informales, con altas tasas y de cortos plazos"", expuso.

Peña Nieto destacó cuatro objetivos fundamentales de la iniciativa: fomentar el crédito a través de la banca de desarrollo; ampliar el crédito de las instituciones financieras privadas; incrementar la competencia en el sector, y asegurar la solidez y prudencia del sistema.

Videgaray puntualizó que ""la iniciativa de reforma es integral. No busca reducir las tasas de interés por decreto. Propone dar mayor flexibilidad e incentivos para que el sector privado y la banca de desarrollo, de forma conjunta, otorguen más créditos y que éstos sean más baratos”".

Se prevé, añadió, la elaboración de un diagnóstico por parte de la Comisión Federal de Competencia para analizar y evaluar las condiciones de competencia en el sistema financiero y formular recomendaciones a las autoridades financieras para mejorar la competencia en este sector.

""Hoy tenemos la oportunidad de, por primera vez en décadas, hacer una transformación del sistema financiero que no parte de una emergencia o de una crisis, sino de la solidez de la banca y de la oportunidad que representa como una palanca para el crecimiento"", indicó.

El funcionario admitió que la banca de desarrollo es muy conservadora, por lo que se le deben de otorgar las herramientas para que desempeñe realmente su función de impulsar el crecimiento de las empresas.

Destacó que si bien la banca es sólida, con un índice de morosidad de apenas 2.6 por ciento, presta muy poco, pues en porcentaje de financiamiento al sector privado como parte del producto interno bruto es de apenas 26 por ciento, cuando en América Latina el promedio es de 50 por ciento.

Adelantó que enviarán la iniciativa a la Cámara de Diputados a través de la Comisión Permanente y confió en que los legisladores enriquecerán su contenido.

 — MIRIAM CASTILLO Y ANTONIO HERNÁNDEZ