24 de enero de 2013 / 11:54 p.m.

El procurador Jesús Murillo manifestó que una de las cosas que matan a un funcionario es decir una cosa y hacer otra, luego de reunirse con los senadores del PRI en la plenaria.

 Ciudad de México • El procurador general de la República, Jesús Murillo, dijo que el caso de Florence Cassez está cerrado, pero abrió la posibilidad de abrir nuevas averiguaciones en torno al procedimiento para encontrar la “verdad legal”, al señalar que hubo un mal manejo en la parte de investigación que pudieran derivar en la comisión de un delito.

“Vamos a meternos para que esto no vuelva a suceder, porque sí lástima. No sé si sea culpable o no, no me toca decirlo y no lo dijeron los jueces, pero si lástima. Lástima que no podemos llegar a una verdad legal sobre inocencia o culpabilidad, derivada de un muy mal manejo en una parte de la investigación ¿qué me toca ver? ¿Qué toca averiguar? con la claridad con la que acostumbro hablar: me toca ver si ese mal manejo es producto de una actitud que pudiera constituir un delito”, refirió Murillo KaramEl funcionario ofreció una conferencia, tras reunirse con los senadores del PRI que realizan su reunión plenaria, con quienes revisó las figuras de testigos protegidos y arraigo.

Sobre el caso Cassez, Murillo manifestó que una de las cosas que matan a un funcionario es decir una cosa y hacer otra.

“Sería irresponsable de mi parte decir si hay responsabilidades, sin haber siquiera iniciado un procedimiento al respecto. La verdad jurídica que se desprende de ayer, es en función de ella, de la que tengo que partir para hacer una averiguación”.

Diría que la posición del procurador es muy difícil y pidió seriedad para no incurrir en errores del pasado, al hablar de averiguaciones, al recordar que él acostumbra no especular.

“La decisión del presidente Peña Nieto y la mía son de actuar en los términos en que la ley nos obliga y hacerlo, y lo vamos a hacer, independientemente de sentimientos o de cuestiones ajenas a ella”.

“Del cierre del caso se podrá derivar, y lo vamos a determinar todavía. Esta es la mejor llamada de atención a quienes impartimos justicia para que esto no vuelva a repetirse, corregir errores es una buena parte de lo que es hacer justicia”.

Agregó que le toca ver, con la claridad, si ese mal manejo es producto de una actitud que pudiera constituir un delito, “pero no puedo adelantar, hasta que tenga la certeza”.

Sobre el caso de los generales Tomás Ángeles y Roberto Dawe, dijo que el caso sigue abierto, pero es grave que el Ministerio Público se “monte en su macho” y si en el curso de una investigación hay la probanza de que se equivocó tiene que reconocerlo.

ANGÉLICA MERCADO