AP
25 de octubre de 2016 / 10:13 p.m.

BOGOTA.- Negociadores del gobierno colombiano se reunieron el martes con dirigentes opositores para intentar aplacar la desconfianza hacia el proceso de paz con las FARC y rescatar el acuerdo firmado con esa guerrilla después de que fue rechazado en un plebiscito.

El mandatario Juan Manuel Santos convocó al ex gobernante Andrés Pastrana (1998-2002) y a la ex candidata presidencial Marta Lucía Ramírez —ambos conservadores— después de que éstos y el ex procurador Alejandro Ordoñez enviaran una carta al jefe de Estado en la que sugerían que se creara un mecanismo que permitiese a un promotor del "No" en el plebiscito acompañar a los negociadores en La Habana, aunque sin interferir en el proceso.

Tras el encuentro los opositores no dijeron en qué quedó su iniciativa de que el gobierno envíe a un testigo o persona de consulta a las negociaciones en Cuba, aunque coincidieron en que se insistió en definir cuanto antes las propuestas que tienen receptividad en los negociadores de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia para agilizar el proceso.

"Aquí no estamos para dañar un acuerdo ni para torpedear nada; estamos para construir sobre lo construido", señaló el ex comisionado de paz Camilo Gómez, quien representó a Pastrana en la cita.

Gómez señaló más temprano que la idea "es romper esta serie de desconfianza entre los del 'No' y los del 'Sí'" y al mismo tiempo darle más transparencia y acelerar la renegociación en Cuba.

La ausencia del expresidente Álvaro Uribe (2002-2010), principal promotor del "No", llamó la atención, pero Gómez aclaró que la convocatoria fue a los remitentes de la carta, y aseguró que no es ninguna maniobra para marginar al líder del Partido Centro Democrático o crear divisiones entre los opositores al acuerdo firmado por Santos y las FARC.

El ex procurador Ordoñez, quien también fue invitado a la reunión del martes, decidió ausentarse bajo el argumento de que era inconveniente un encuentro sin los demás impulsores del "No".

Uribe propuso recientemente una mesa técnica para analizar un nuevo acuerdo, pero ello fue visto por el oficialismo como una medida que podría dilatar las negociaciones.

Santos ha realizado numerosos encuentros y consultas con opositores e impulsores del acuerdo después del revés en el plebiscito en el que el "No" al pacto con las FARC se impuso por 50,2% sobre el 49,8% del "Sí".

Galardonado recientemente con el premio Nobel de la paz, Santos sostiene que no se puede mantener más tiempo al país en la incertidumbre y ha pedido celeridad para lograr un nuevo acuerdo. El presidente envió el fin de semana a sus negociadores a Cuba para que aceleren el proceso con las FARC, con cuya guerrilla mantiene un alto al fuego que fue extendido recientemente hasta fin de año.

Quienes votaron por el "No" argumentan que el acuerdo hacía muchas concesiones a las FARC, repudiadas ampliamente por los colombianos. A su vez consideran que la justicia no se aplicará como se debe por los crímenes cometidos durante el conflicto de más de medio siglo, y están en desacuerdo en que se concedan espacios a los cabecillas de la guerrilla para que accedan al Congreso.