AP
23 de marzo de 2016 / 01:57 p.m.

Buenos Aires. — El presidente de Estados Unidos Barack Obama y su par argentino Mauricio Macri inauguraron el miércoles una nueva etapa de acercamiento tras años de desencuentros y mutua desconfianza al acordar un mayor intercambio comercial y cooperación en la lucha contra el narcotráfico y el terrorismo.

Obama a su vez reconoció de forma implícita la vinculación de Estados Unidos con la dictadura militar que gobernó el país sudamericano entre 1976 y 1983, pero señaló que su país "ha emprendido mucha autocrítica" sobre el rol que tuvo en los años setenta en la región.

Ambos presidentes contestaron preguntas de los periodistas luego de mantener un encuentro bilateral en la casa de gobierno argentina.

"Este es el comienzo de una etapa de relaciones maduras, inteligentes, constructivas", señaló Macri, un conservador que asumió el poder hace poco más de tres meses. El mandatario interpretó la visita de Obama "como un gesto de amistad en momentos en que Argentina emprende un cambio".

Obama valoró en tanto que Macri haya emprendido "rápidamente reformas que ha prometido para asegurar un crecimiento sostenido... para conectar a Argentina con la economía global".

El mandatario argentino ha revertido las políticas de fuerte intervención estatal en la economía que aplicó su predecesora Cristina Fernández (2007-2015) y criticado la detención de opositores en Venezuela, país aliado del gobierno de la dirigente peronista, la cual se distanció de su par estadounidense en los últimos años de su mandato.

Macri indicó que coincidió con Obama en "la importancia de aumentar el comercio" bilateral que actualmente "es bajísimo" y que trabajarán "juntos para potenciar más las inversiones de las compañías" norteamericanas.

También destacó el objetivo conjunto de "darle una batalla sin cuartel al crimen organizado y el lavado de dinero".

Con la nueva etapa de acercamiento a Estados Unidos, el gobierno argentino pretende atraer inversiones para salir del estancamiento de su economía.

Al ser interrogado sobre el rol que habría tenido Estados Unidos en la dictadura, Obama señaló que para cualquier país "hay momentos de gran gloria y otros que no fueron productivos, contrarios a lo que debe representar América".

La visita del mandatario estadounidense fue cuestionada por organismos de derechos humanos por coincidir con el 40 aniversario del golpe de Estado que instauró la dictadura en la que desaparecieron miles de disidentes políticos, obreros y estudiantes.

Obama expresó su esperanza de "reconstruir la confianza y la fe" entre su país y Argentina y ratificó que ordenará la apertura de nuevos archivos sobre la dictadura en poder de la inteligencia y las fuerzas armadas de Estados Unidos.