19 de mayo de 2013 / 07:55 p.m.

Ciudad de México • La Arquidiócesis Primada de México calificó de "corruptos" y "mezquinos" a las autoridades y al poder legislativo que se niega a modificar la obsoleta norma oficial NOM 012, que regula las dimensiones y peso de los transportes de carga, por proteger intereses empresariales que causan “trágicos accidentes” como el recién ocurrido en San Pedro Xalostoc, Estado de México.

En la editorial publicada en el Semanario Desde la Fe se recordó que desde 2008 han ocurrido trágicos accidentes, en los que se han visto involucrados camiones de doble remolque, y que "han cobrado la vida de más de 140 personas, en medio de una total impunidad".

"Fue precisamente en ese año cuando se emitió la norma oficial NOM 012, que regula las dimensiones y peso de los transportes de carga, pero que de manera indirecta también avala, de forma irresponsable y criminal, la circulación de este tipo de vehículos, prohibidos en la mayor parte del mundo. En México son permitidos como un fruto más de la corrupción y del desprecio que las autoridades tienen por la seguridad y la vida de sus gobernados.

"Al final de cuentas, los dictámenes rompen el hilo por la parte más delgada al determinar que la culpa fue de los choferes, quienes terminan por purgar una condena en prisión, pero nada ocurre en contra de los verdaderos responsables, es decir, los dueños de las empresas y las autoridades corruptas que han tolerado estos excesos".

Para la Iglesia Católica nuestras autoridades es más fácil atribuir los accidentes a la falta de pericia de los conductores o al exceso de velocidad, que reconocer que la NOM 012 es completamente obsoleta, peligrosa y, por lo tanto, criminal, toda vez que autoriza el desplazamiento de 75.5 toneladas de carga en camiones. Cabe recordar que en otros países, por ejemplo en Estados Unidos, la norma federal los limita a 36.3 toneladas, mientras que en Brasil es de 57, con algunas excepciones.

En el Semanario, que se distribuye en la homilía en la Catedral Metropolitana, de Norberto Rivera Carrera, se aseguró que "no existen esfuerzos serios por parte de los legisladores o de las autoridades en general para normar debidamente el transporte de carga y de pasajeros, y prevenir así estos trágicos accidentes".

Para la Iglesia no existen esfuerzos serios por parte de los legisladores o de las autoridades en general para normar debidamente el transporte de carga y de pasajeros, y prevenir así estos trágicos accidentes.

"Esto refleja incompetencia de los funcionarios públicos responsables de estas áreas, falta de seriedad en la planificación y construcción de carreteras y viviendas al paso de estos remolques, pero sobre todo, incapacidad para frenar la voracidad de los intereses particulares sobre las normas oficiales y las leyes".

Por ello "la muerte transita en las carreteras mexicanas al amparo de las leyes y de la corrupción. Va de prisa, tan rápido como los intereses mezquinos e inmorales de empresarios y políticos, a quienes poco o nada importan las vidas humanas que se ponen en riesgo o que perecen en accidentes como el ocurrido recientemente en San Pedro Xalostoc, Estado de México, que dejó un saldo de 25 muertos y un gran número de heridos".

Cada vez que ocurre uno de estos accidentes –que acarrean dolor y muerte a tantas familias mexicanas, generalmente pobres–, las autoridades y empresarios se deslindan con un discurso que resulta irritante por su hipocresía: "Se aplicará todo el rigor de la ley"… "Se fincarán responsabilidades y todos los afectados serán atendidos"… "Se tomarán medidas para que estos percances no vuelvan a ocurrir".

BLANCA VALADEZ