21 de marzo de 2014 / 08:48 p.m.

ASUNCION, Paraguay.- Cinco campesinos paraguayos cumplieron el viernes 36 días de huelga de hambre en una penitenciaría en protesta porque la justicia no los ha dejado guardar prisión domiciliaria hasta el juicio en junio por la muerte de seis policías en 2012.

"No levantaremos nuestro ayuno y tampoco aceptaremos que ningún médico nos inyecte suero de forma intravenosa. Vamos hasta las últimas consecuencias", dijo a The Associated Press Rubén Villalba, uno de los huelguistas.

Vicente Morales, abogado de los acusados por los supuestos delitos de tentativa de homicidio doloso, asociación criminal e invasión de terreno ajeno, dijo a AP que sus clientes "están muy débiles porque no consumen alimentos sólidos, sus cuerpos no reciben proteínas, sólo agua".

Agregó que el lunes presentó ante la Corte Suprema "un hábeas corpus genérico para que sean enviados a sus viviendas en Curuguaty pero aunque la ley dice que el hábeas corpus es de trámite inmediato, llevamos cinco días sin novedad".

Pero el fiscal Jalil Rachid explicó a AP que los acusados no pueden salir de la cárcel Tacumbú en Asunción para cumplir arresto domiciliario "porque la ley dice que los acusados por tentativa de homicidio doloso no se benefician con la prisión domiciliaria".

Otros siete campesinos acusados por invasión de terreno ajeno y obstaculización a la persecución penal tienen prisión domiciliaria.

Marina Cué es un terreno de dos mil hectáreas en el pueblo Curuguaty -a unos 300 kilómetros al noreste de Asunción- cuyo propietario original, la compañía forestal argentino-paraguaya La Industrial Paraguaya, lo donó al Estado en 1967 para la construcción de un cuartel de la armada.

El entonces presidente de faceto Alfredo Stroessner (1954-1989), aceptó el obsequio pero no realizó los trámites burocráticos para la titulación de la tierra, por lo que el exsenador Blas Riquelme, del oficialista Partido Colorado, ocupó y posteriormente pidió el título de propiedad del terreno.

En 2012 campesinos que reclamaban la reforma agraria prometida por el entonces presidente Fernando Lugo (2008-2012) ocuparon la finca. En los enfrentamientos entre los campesinos y la policía que había acudido a desalojar el murieron los seis policías y 11 agricultores.

AP