29 de agosto de 2014 / 03:46 p.m.

EU.- El caracol africano gigantesco —que puede crecer a un tamaño superior al de un puño— daña edificios, destruye cultivos y puede causar meningitis en los seres humanos, pero algunas personas buscan coleccionar y comer los sigilosos invasores.

El Departamento de Agricultura de Estados Unidos trata de contenerlos. Desde junio, las autoridades de esa dependencia han capturado más de mil 200 especímenes vivos de los animalitos, también conocidos como caracoles de tierra africanos gigantescos, todos ellos rastreados a una sola persona en Georgia, que los vendía ilegalmente.

La agencia descubrió los caracoles por una pista en las redes sociales a fines de junio. A partir de esa pista, el departamento se incautó de más de 200 caracoles de una persona en Long Island, estado de Nueva York, quien identificó al vendedor en Georgia. La agencia entrevistó al vendedor y requisó otro millar de caracoles en Georgia, además de uno cada uno en Indiana, Pennsylvania y Nueva York.

Las autoridades de agricultura dijeron que la investigación continúa y no identificaron a los involucrados.

Es importante capturar los caracoles sin demora, dijeron las autoridades, porque se multiplican rápidamente produciendo mil 200 o más crías por año y los animales no tienen depredadores en Estados Unidos.

Las autoridades de Florida lo saben muy bien. Los encargados de la agricultura en el estado están tratando de erradicarlos desde hace tres años. Los descubrieron en Miami en septiembre de 2011 y los han hallado en casas, donde se comen el yeso y el estuco para ingerir el calcio necesario para sus caparazones y en jardines residenciales, donde engullen las plantas.

Mark Fagan, un vocero del Departamento de Agricultura de Florida, dijo que la agencia hasta ahora ha hallado 141 mil caracoles en 26 áreas del condado Miami-Dade. Dijeron que afortunadamente no han avanzado a ninguna de las zonas agrícolas del estado. Ese caracol come 500 variedades de plantas, de modo que es importante mantenerlos a raya en un estado con una actividad agrícola que mueve 100 mil millones de dólares anuales.

Florida vio por primera vez los caracoles gigantes en la década de 1960, cuando al parecer un niño de Miami trajo algunos de contrabando desde Hawai. Su abuela soltó algunos en su jardín, desencadenando una plaga que se tardó 10 años en erradicar.

Fagan dijo que las autoridades estatales no saben cómo comenzó la nueva plaga, pero la gente tiene diferentes motivos para importar los caracoles. A veces llegan accidentalmente en equipaje o carga. El Departamento de Agricultura nacional cree que la mayoría de los animalitos que capturó este año eran coleccionados por aficionados que los querían como mascotas. También son utilizados en algunas prácticas religiosas africanas y aun en la elaboración de algunos cosméticos y algunas personas los consideran una delicia culinaria.

Comerlos o manipularlos puede ser peligroso, dijeron funcionarios del gobierno. Según los Centros para Control y Prevención de Enfermedades (CDC), los caracoles pueden ser portadores de un gusano parasitario que puede provocar meningitis.

FOTO: Especial

AP