NOTIMEX
6 de marzo de 2017 / 06:19 p.m.

WASHINGTON.-Sin permitir cámaras y reflectores, la Casa Blanca defendió hoy la acusación del presidente estadunidense Donald Trump de que su antecesor Barack Obama ordenó espiar sus conversaciones telefónicas en la Torre Trump, antes de las elecciones de noviembre pasado.

Sin evidencias para avalar las denuncias de Trump, el vocero presidencial Sean Spicer insistió en que el presidente simplemente busca que el Congreso examine su queja, la cual fue desmentida el domingo por el exdirector de Inteligencia Nacional, James Clapper, entre otros.

“Voy a dejar que el tuit hable por sí mismo”, respondió Spicer a las reiteradas preguntas de los reporteros durante un encuentro con la prensa en su oficina de la Casa Blanca, donde se permitió el acceso con grabadoras pero no de cámaras de televisión.

El sábado, en una serie de mensajes en su cuenta oficial de la red Twitter, Trump hizo sus acusaciones a Obama, y el domingo Spicer dio a conocer que el mandatario solicitó al Congreso examinar si el gobierno anterior abusó de sus poderes de investigación durante las elecciones de 2016.

“¡Terrible! Acabo de enterarme de que Obama tenía mis ‘cables interceptados’ en la Torre Trump justo antes de la victoria. Nada encontrado. ¡Esto es macartismo!”, dijo, aludiendo la persecusión anticomunista que encabezó el senador Joseph McCarty durante la década de 1950.

Sin ofrecer pruebas, Trump emitió tres mensajes más en los que acusó a Obama de haberse conducido sin la altura de la figura presidencial, y de haber eludido a las cortes federales para ordenar el supuesto espionaje.

Durante su encuentro con la prensa este lunes, Spicer desmintió que la denuncia del mandatario sea una maniobra para distraer a la atención pública de la controversia que abrió la semana pasada el procurador general Jeff Sessions, acusado de omitir informaciones de encuentros con Rusia.

“No hay nada que me lleve a pensar que fue así. Creo que él (Trump) tuvo una excelente semana; el discurso ante el Congreso, tuvo una excelente visita (a Virginia) para hablar del fortalecimiento del ejército. Creo que esto (la denuncia) es un tema que le preocupa”, dijo.

El diario The Washington Post reveló el miércoles pasado que Sessions sostuvo dos encuentros por separado con el embajador ruso ante la Casa Blanca antes de las elecciones, de los cuales omitió informar al Senado durante una audiencia de conformación en enero pasado.

Un día después, Sessions declinó de encargarse de cualquier eventual investigación que el Departamento de Justicia abra en torno a los contactos entre la campaña presidencial de Trump y funcionarios del gobierno ruso el año pasado.

Tanto la Casa Blanca como líderes republicanos en el Congreso han desestimado hasta ahora la necesidad de nombrar un fiscal especial para investigar estos contactos que provocaron ya la renuncia semanas atrás del asesor de Seguridad Nacional, Michael Flynn.