NOTIMEX 
15 de mayo de 2017 / 04:16 p.m.

WASHINGTON.- La Casa Blanca defendió como “exacta” una portada apócrifa de la revista "TIME" que llegó hasta el escritorio del presidente Donald Trump de las manos de un alto miembro de su equipo de seguridad nacional, reveló hoy la prensa.

De acuerdo con el diario "POLITICO", la portada en cuestión, con fecha de 1977 le fue presentada a Trump por su asesora de seguridad nacional adjunta K.T. McFarland, junto con otra de la misma revista fechada en el 2006, las cuales abordaron el tema del cambio climático.

La intención de McFarland, de acuerdo con "POLITICO", fue darle a Trump munición para evidenciar la supuesta hipocresía de la prensa, a partir del hecho que la primera hacía alusión al enfriamiento global y la segunda al calentamiento de la tierra.

El problema fue que la portada de 1977 es una versión apócrifa que circuló por años en la red Internet, pero eso pareció no afligir a la Casa Blanca, que ha hecho de la frase “Fake News” (historias falsas) su grito de batalla frente a la prensa que considera realiza una cobertura sesgada del mandatario y la administración.

La pifia empero fue descubierta por personal cercano al mandatario antes de que el mandatario pudiera hacer alusión a la misma, ya fuera a través de su cuenta en la red Twitter o otros canales.

"POLITICO" dijo que McFarland, quien se rumora dejará el Consejo de Seguridad Nacional (NSC) para desempeñarse como embajada en Singapur, no respondió a las repetidas solicitudes para explicar las razones que tuvo para presentar la portada falsa.
Un funcionario de la Casa Blanca buscó defender la acción como un error honesto, indicando que la portada era "falsa pero precisa”.

“Aunque la cobertura específica es falsa, es cierto que hubo un período en los años 70 cuando la gente estaba prediciendo una edad de hielo. Creo que el punto generalizado era preciso”, indicó.

El incidente revivió otro ocurrido días después que Trump asumió la presidencia, cuando la Casa Blanca defendió como “hechos alternativos” las afirmaciones del vocero Sean Spicer de que la asistencia a esa ceremonia y la tele audiencia generada habían sido las mayores en la historia del país, sólo para ser refutado después por una agencia del gobierno.