NOTIMEX
30 de agosto de 2016 / 08:59 p.m.

WASHINGTON.- La Casa Blanca desestimó hoy cualquier cambio a la Ley de Ajuste Cubano, a pesar de la crisis en países de Centro y Sudamérica por el aumento exponencial en el flujos de migrantes cubanos que buscan llegar a Estados Unidos.

"La administración no ha presentado una propuesta legislativa para cambiar eso", dijo el vocero presidencial Josh Earnest, al referirse a la norma que autoriza la permanencia legal en Estados Unidos a los cubanos que ingresan al país por tierra y sin documentos.

En palabras de Earnest, ese beneficio, no otorgado a ninguna otra nacionalidad del mundo, refleja el hecho de que "Estados Unidos vive en una región del mundo donde sus políticas migratorias son complicadas”.

Earnest dijo que impera “esencialmente un sistema de parches para administrar y hacer valer esas leyes".

Una carta suscrita por los cancilleres de Nicaragua, Costa Rica, Guatemala, El Salvador, Nicaragua, Perú, Panamá y México al secretario de Estado estadunidense, John Kerry, recomendó cambios en la política migratoria que favorece a los indocumentados cubanos.

En su misiva, los cancilleres expusieron el efecto que esa ley está teniendo en el súbito aumento de los flujos migratorios de cubanos que buscan rutas terrestres para llegar a Estados Unidos.

El tema ya había sido abordado la semana pasada, durante los encuentros que el mandatario estadunidense Barack Obama y el vicepresidente Joseph Biden tuvieron con el presidente de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, cuyo país fue afectado hace unos meses por la masiva presencia de cubanos.

La afluencia de los cubanos que desean llegar a Estados Unidos abrió una ruta desde Ecuador, país que no requería visa a los ciudadanos de la isla, pero que se interrumpió en noviembre del año pasado, cuando el gobierno de Nicaragua cerró su frontera a ese tránsito.

El último flujo masivo se produjo en la frontera de Colombia con Panamá, después de que ese último gobierno optó por cerrar también su frontera a los inmigrantes cubanos, por lo que Bogotá deportó a miles de ciudadanos a Ecuador o a la isla.

Earnest dijo que su gobierno trabaja con otros países de la región para responder no sólo al tema de los migrantes cubanos, sino de aquellos que provienen del llamado Triángulo Norte de Centroamérica.