29 de junio de 2013 / 09:29 p.m.

Baja California • En la recta final de las campañas electorales, los candidatos a la gubernatura de Baja California, del PRI, Fernando Castro Trenti y de la coalición PAN-PRD, Francisco Vega intercambiaron acusaciones de "guerra sucia".

El priista denunció que ante la falta de capacidad de su adversario aliancista para trabajar en propuestas para la ciudadanía, "se han dedicado desde el primer día a golpetear".

Al participar en una carrera, aseguró que tras 24 años de gobiernos panistas, la población está harta de la falta de oportunidades y desarrollo que hay en Baja California.

"Desde que inició la campaña el PAN tomó la decisión de no perder a cualquier precio atropellando y hay cosas que atacan y cosas que indignan: las campañas negras y el abandono en el que tienen sometido al pueblo", dijo.

Castro Trenti recurrió a una figura mundial del pugilismo: Erick "El Terrible" Morales, como entrenador, para que no le den golpes bajos en los últimos rounds:

"La gente sabe identificar que las patadas de ahogado y los golpes bajos son de gente desesperada que no tiene la capacidad para en el terreno limpio trabajar".

El abanderado del PRI, desestimó las encuestas presentadas por PAN y PRD en las que ubican a su candidato "arriba en las preferencias": "Él, va arriba de Movimiento Ciudadano (Felipe Roanova), porque con nosotros está abajo y perdiendo".

En tanto, figuras del PAN y el PRD cerraron filas entorno a la candidatura de Francisco Vega para la gubernatura del estado.

Refirió que los señalamientos del PRI han sido desechados por autoridades electorales porque han carecido de sustento legal y real.

"Esto que sucede es la consecuencia de verse perdidos y lo siento mucho porque esto que hacen, lo único que provocan es el desánimo de muchos ciudadanos. Estamos para abonar a las campañas, para dignificar la política", mencionó.

Ironizó con el sobrenombre de Castro Trenti: “El Diablo”, y dijo que se lo ha ganado a pulso. "A mí me dicen 'Kiko' y a mí me cuida Dios".

ISRAEL NAVARRO Y LILIANA PADILLA | ENVIADOS