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10 de diciembre de 2015 / 09:45 a.m.

EL VATICANO.- Los católicos no deberían intentar convertir a los judíos y deberían trabajar con ellos para combatir el antisemitismo, dijo el jueves el Vaticano a través de un nuevo documento que aleja aún más a la Iglesia de las difíciles relaciones del pasado.

El cristianismo y el judaísmo están entrelazados y Dios nunca anuló su compromiso con los judíos, dijo el documento de la Comisión Vaticana para las Relaciones Religiosas con el Judaísmo.

"La Iglesia se ve así obligada a considerar la evangelización en relación a los Judíos, que creen en un sólo Dios, con unos parámetros diferentes a los que adopta para el trato con las gentes de otras religiones y concepciones del mundo", indica el texto.

También señala que los católicos deberían ser especialmente sensibles al significado de la Shoah para los judíos, que en hebreo quiere decir Holocausto, y se compromete a "hacer todo lo posible con nuestros amigos judíos para repeler las tendencias antisemitas".

"Un cristiano nunca puede ser un antisemita, especialmente por las raíces judías del Cristianismo", agrega.

El documento coincide con el 50 aniversario de un revolucionario escrito del Vaticano que repudió el concepto de culpa colectiva de los judíos por la muerte de Jesús y lanzó un diálogo teológico que los tradicionalistas han rechazado.

Esos tradicionalistas sienten que debería haber una "misión judía" para convertir a los judíos debido a que no aceptan a Jesús como el Mesías, y por ende es probable que haya desacuerdos por la nueva postura oficial sobre la conversión, dijo un alto funcionario del Vaticano.

El nuevo documento aclara al respecto: "En la práctica esto significa que la Iglesia Católica no actúa ni sostiene ninguna misión institucional específica dirigida a los Judíos".

Un experto en diálogo católico-judío en la Santa Sede dijo que es la primera vez que el repudio a la conversión activa de judíos es expresado tan claramente en un documento del Vaticano.