27 de marzo de 2013 / 10:18 p.m.

El legislador del PRI Abel Guerra Garza afirmó que actualmente "el ferrocarril sólo sirve a los grandes clientes industriales".

 Ciudad de México • El servicio ferroviario de pasajeros se redujo 80 por ciento y el de carga registró cero crecimiento desde su concesión a inversionistas extranjeros hace 18 años.

Así lo advirtió el legislador priista Abel Guerra Garza, al subrayar que actualmente “el ferrocarril sólo sirve a los grandes clientes industriales, no a los medianos y pequeños productores, además de que rutas enteras fueron eliminadas con el argumento de baja rentabilidad”.

El diputado federal por el estado de Nuevo León cuestionó la falta de desarrollo ferroviario en México, en contraste con la ampliación de las redes en otras naciones latinoamericanas que a mediados de los 90 autorizaron también las concesiones a particulares.

“En infraestructura para carga, Brasil creció 12 por ciento; Colombia creció 34 por ciento; Venezuela creció 16 por ciento, y México no registró crecimiento alguno”, dijo.

En materia de trenes para pasajeros, Argentina creció 52 por ciento en infraestructura y aumentó 170 por ciento el volumen de pasajeros; Brasil amplió 90 por ciento su infraestructura y logró mil por ciento de crecimiento en pasajeros, pero México tuvo cero crecimiento en infraestructura y 80 por ciento menos pasajeros.

El diputado Guerra Garza presentó por ello una iniciativa de reformas a las leyes Reglamentaria del Servicio Ferroviario y de Fiscalización de la Federación para obligar a los concesionarios extranjeros a cumplir los objetivos de ampliar la infraestructura, garantizar transporte eficiente y económico, así como incentivar la competitividad económica.

El proyecto presentado ante el pleno de la Cámara de Diputados establece como causal de revocación de las concesiones el incumplimiento de las obligaciones fiscales de las empresas ferroviarias y prevé que la Secretaría de Comunicaciones fije las tarifas por el servicio.

El legislador nuevoleonés planteó igualmente la posibilidad de otorgar a la Auditoría Superior de la Federación la facultad de fiscalizar la eficiencia del servicio ferroviario y las condiciones pactadas con los concesionarios del sector.

FERNANDO DAMIÁN