13 de mayo de 2013 / 03:08 p.m.

Luego de que el senador Javier Corral Jurado denunciara ante la Secretaría de Gobernación al gobernador César Duarte Jáquez “por violentar el estado laico”, el gobierno de Chihuahua respondió que el mandatario asistió como “ciudadano” a la “Consagración del Estado de Chihuahua al Sagrado Corazón de Jesús y al Inmaculado Corazón de María” que organizó la Arquidiócesis de esta entidad.

En la denuncia que presentó el 9 de mayo en la Subsecretaría de Asuntos Religiosos de la Segob, Corral Jurado señaló también como “infractores” al arzobispo Constancio Miranda Weckmann y al obispo de la tarahumara, Rafael Sandoval Sandoval.

""Efectivamente el 20 de abril del año en curso, el gobernador del Estado, en ejercicio de sus derechos de ciudadano, acudió a la celebración del evento que fue dirigido al público en general por la Asociación Religiosa antes enunciada"", se indicó.

Por esta razón, el senador señaló que el mandatario violentó la Constitución y la Ley de Asociaciones Religiosas y Culto Público, al participar con su carácter oficial en un acto religioso de la Iglesia Católica, lo cual fue rechazado por el gobierno estatal.

Se argumentó que en el ejercicio libre de sus derechos como “persona”, protegidos por la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos y los Tratados Internacionales “le garantizan la libertad para profesar la creencia religiosa que más le agrade…”.

""Tal ejercicio no puede ser objeto de discriminación, coacción u hostilidad"", por lo que de acuerdo a la Carta magna y la Ley en la Materia, ""nos permiten afirmar que en su carácter de “ciudadano”, el gobernador del Estado puede profesar y acudir a los cultos y celebraciones religiosas de cualquier índole"", subrayó la vocería.

Más adelante, y en alusión a su consagración que realizó el jefe del Ejecutivo estatal ante más de 14 mil chihuahuenses que acudieron a este evento, el gobierno estatal puntualizó: ""César Horacio Duarte Jáquez, en su calidad de “persona”, tiene el derecho de asistir y de profesar libremente la religión, credo o culto, que mejor le agrade"".

""En ningún momento del acto o posterior a éste, sus declaraciones vulneraron los derechos de terceros: su ejercicio de libertad de expresión y libertad religiosa, jamás traspasaron o confundieron su actuación como gobernante, separando perfectamente el ámbito que representa y su individualidad"".

Se hizo notar que el chihuahuense “en ejercicio de sus derechos de ciudadano”, ha acudido a diversos eventos convocados por otras religiones, atendiendo en principio, que el Estado se encuentra conformado de manera plural y mixta.

"“En virtud de la reforma constitucional del 2011 en materia de derechos humanos, el Artículo 1°, establece la incorporación de los tratados internacionales como Derecho positivo aplicable para la protección a los derechos, así como el principio propersona, lo cual nos permite invocar la Declaración Universal de los Derechos Humanos y la Convención Americana de Derechos humanos o Pacto de San José que protegen la libertad religiosa"".

Añade que interpretarlo a la luz del mencionado principio “propersona”, la autoridad (cualquiera que esta sea) deberá darle preponderancia al derecho que mayor favorezca al individuo, en este caso particular, a la libertad religiosa que constitucional e internacionalmente se encuentra protegida.

 — JUAN JOSÉ GARCÍA AMARO