23 de abril de 2013 / 11:41 p.m.

 

México • La solicitud hecha por la Secretaría de Gobernación de no mostrar a los presuntos delincuentes, la cual no violaría sus derechos y ni haría que la autoridad incurriera en errores graves de acusaciones sin que después se pueda acceder al derecho de réplica. No ha funcionado como se pensaba.

Sólo por nombrar algunos casos, el día 22 de Abril la Secretaría de Seguridad Pública Municipal, de Ciudad Juárez, Chihuahua, presentó a 4 menores de edad y un adulto que presuntamente eran sicarios y que traían consigo armas de fuego, equipo de comunicación entre otras cosas; aunque los detenidos dijeron ser delincuentes, el punto central de la idea es la presentación de los mencionados sin el debido proceso que tanto se busca.

La imagen de sus rostros (aunque fueron presentados difuminados) y lo que les fue asegurado de igual manera se hizo público, aunque uno de los puntos primordiales de la normatividad es no hacer apología del uso de las armas y no presentar a los detenidos como culpables sin antes hacer la debida investigación con las autoridades correspondientes.

En otro caso, de nuevo en Ciudad Juárez, esta vez el 18 de abril, se presentó a siete miembros a quienes se les investigaba por formar posiblemente parte de la delincuencia organizada, con lo cual la Fiscalía General del Estado de Chihuahua, dijo que se buscaba su responsabilidad por delitos de asesinato y robo de autos.

Se presentaron nuevamente con las armas que les fueron aseguradas, los inconfundibles ropajes de “culpable” y el grupo “élite” detrás de ellos mostrando que se está trabajando en materia de justicia, aunque la recomendación era sólo presentar fotos y nombres de los detenidos para ser reconocidos no “juzgados” a través de una imagen la cual también incumple lo establecido por el mismo gobierno.

Ese mismo día se conocería la captura de dos personas por parte de la Secretaría de Seguridad Ciudadana en el Estado de México, con las cuales se cumplió con presentar las fotos, pero para los futuros denunciantes sería difícil saber quién era quien a falta del dichoso nombre, además de que se mostró lo incautado. Cuando se asegura que eso puede afectar el juicio de los detenidos.

Aunque a veces, a falta de otra palabra, es obvio que los detenidos son de determinado grupo delincuente, se estableció que la presentación de los decomisos, ya sea bienes materiales, armamentistas o de drogas, no sería de manera física, para no entorpecer la investigación ni las pruebas, cosa que no se cumple en todas las ocasiones.

Como muestra está un caso en Apodaca, Nuevo León. La policía federal preventiva mostró a ocho sujetos que fueron asegurados, presentados en foto y con su respectivo nombre, pero lo que les fue decomisado de igual manera fue enseñado, dejando el cabo suelto de que si se va a seguir una recomendación en derechos humanos se debe de hacer bien.

La conclusión es clara y franca, habría que revisar de manera congruente el fiel ejercicio de la justicia afectando en lo menos los derechos humanos por los que tanto se lucha; opiniones de las presentaciones habrá a favor y en contra por los complejo que resulta enjuiciar y sentenciar con el simple uso de pruebas gráficas y no de la investigación judicial, la cual permite ver algunas veces la verdadera imagen de la justicia.

A finales de marzo del año en curso la Secretaría de Gobernación a través de la subsecretaría de normatividad de medios, dio a conocer nuevas normativas para evitar el “show” en la presentación de presuntos delincuentes ante los medios de comunicación, y así garantizar el debido proceso judicial; con lo cual se evitaría el desfile de armas, drogas y agentes que custodian a sujetos que han sido detenidos, pero sobre todo se busca que los derechos humanos de las personas no sean violados.

 — JULIO C. HERNÁNDEZ @JULIOWA