AP
26 de diciembre de 2015 / 12:52 p.m.

Beijing.- China no renovará la acreditación de prensa de una periodista francesa, según confirmó el gobierno este sábado, por lo que la reportera ya no podrá permanecer en ese país tras haber puesto en duda la versión oficial que equipara la violencia étnica en la región musulmana al oeste de China con el terrorismo global.

Ursula Gauthier, veterana reportera de la revista francesa L'Obs, esperaba la noticia y dijo el viernes por la noche que estaba preparada para irse de China.

Una vez que se marche el 31 de diciembre, se convertirá en la primera periodista extranjera obligada a irse de China desde 2012, cuando fue expulsada la estadounidense Melissa Chan, que entonces trabajaba para Al Jazeera en Beijing.

"Quieren una disculpa pública por cosas que no he escrito", dijo Gauthier. "Me acusan de escribir cosas que no he escrito".

Por su parte, el portavoz del Ministerio chino de Exteriores Lu Kang dijo que Gauthier ya no es "apta" para recibir permiso de trabajo en China porque ha apoyado "actos crueles y el terrorismo" que han matado a civiles, y se ha negado a disculparse por sus palabras.

"China siempre ha protegido los derechos legales de los medios extranjeros y los corresponsales extranjeros para informar dentro del país, pero China no tolera la libertad para fomentar el terrorismo", dijo Lu en un comunicado.

Gauthier describió el sábado las acusaciones como "absurdas" y dijo que fomentar el terrorismo está mal desde el punto de vista legal y moral. "Si ése fuera el caso, deberían procesarme legalmente", dijo.

"Todo esto es retórica", afirmó la reportera. "Sólo pretende disuadir en el futuro a los corresponsales extranjeros en Beijing".

El Ministerio francés de Exteriores difundió un comunicado el jueves, en el que dijo lamentar "que el visado de la señora Ursula Gauthier no fuera renovado. Francia reitera la importancia del papel que juegan los periodistas en todo el mundo".

El conflicto comenzó con un artículo de Gauthier publicado el 18 de noviembre, poco después de los atentados en París. La periodista escribió que la proclamada solidaridad de Beijing con París no es desinteresada, ya que Beijing busca apoyo internacional para su afirmación de que la violencia étnica en su región musulmana de Xinjiang forma parte del terrorismo global.

Gauthier escribió que algunos de los ataques violentos en Xinjiang en los que había implicados miembros de la minoría uigur parecían ser de carácter local, sin pruebas de lazos con el extranjero, una observación que han hecho numerosos expertos extranjeros en seguridad y en las costumbres y política étnica de Xinjiang.