15 de enero de 2015 / 04:37 p.m.

París.-  Los ciberpiratas han atacado unos 19 mil sitios franceses desde los ataques de extremistas islámicos que dejaron 20 muertos la semana pasada, dijo el jueves un alto funcionario de la defensa cibernética, mientras el presidente trataba de serenar los ánimos.

Francia vive en tensión desde los ataques que comenzaron el 7 de enero en la redacción del semanario satírico Charlie Hebdo. La publicación, objeto de amenazas reiteradas por sus caricaturas del profeta Mahoma, enterró el jueves a varios de sus colaboradores asesinados a la vez que reeditaba su edición semanal con Mahoma en la portada.

El almirante Arnaud Coustilliere, jefe de ciberdefensa de las fuerzas armadas, dijo que unos 19 mil sitios web franceses sufrieron ataques, algunos realizados por conocidos grupos islamistas.

Los blancos fueron tan variados como regimientos militares y pizzerías, pero aparentemente ninguno sufrió daños graves, añadió.

"Lo nuevo, lo importante, es que son 19 mil sitios, eso es algo inédito", dijo Coustilliere. "Es la primera vez que un país sufre una ola tan grande" de ciberataques.

Coustilliere dijo que los ataques fueron una respuesta a las manifestaciones del domingo, en las que 3,7 millones de personas salieron a las calles para pronunciarse contra el terrorismo. Dijo que "grupos estructurados" usaban tácticas como la colocación de logos yihadistas en sitios web de empresas.

Dos de los atacantes terroristas en París proclamaron su lealtad a al-Qaida en Yemen y el tercero —que atacó un supermercado kosher— al grupo Estado Islámico.

Los ataques se produjeron en un clima de antisemitismo creciente en Francia y han provocado actos de violencia contra individuos e instituciones musulmanas en todo el país. Desde los ataques, la justicia francesa ha detenido a decenas de personas por exaltar el terrorismo o hacer declaraciones antisemitas.

El presidente François Hollande, insistió el jueves en que cualquier ataque antiislámico o antisemita será "duramente castigado", en un intento de calmar las crecientes tensiones religiosas tras los atentados más mortales que sufre el país en décadas.

FOTO Y TEXTO: AP