AP
19 de mayo de 2016 / 02:03 p.m.

Colorado. — La cadena que es propietaria de un cine de Colorado donde hubo un tiroteo en 2012 que mató a 12 personas no pudo haber evitado la tragedia, concluyó un jurado el jueves después de que varias víctimas argumentaron que la falta de seguridad permitió el ataque.

Luego de deliberar durante unas tres horas, los seis miembros del jurado concluyeron que no puede responsabilizarse de la masacre a Cinemark, la tercera cadena de cines más grande de Estados Unidos. El caso civil fue seguido muy de cerca por las principales compañías de cine del país.

Holmes fue condenado a cadena perpetua el año pasado después de que un grupo diferente de jurados no pudo llegar a un acuerdo unánime para pedir la pena de muerte.
El 'Guasón de Colorado', arrojó botes de gas y abrió fuego con una escopeta, un fusil de asalto y una pistola semiautomática contra 400 personas. | AP
Cine no es responsable de masacre, delibera jurado de Colorado
Holmes fue condenado a cadena perpetua el año pasado después de que un grupo diferente de jurados no pudo llegar a un acuerdo unánime para pedir la pena de muerte. | AP

Varios sobrevivientes y familiares de las víctimas habían demandado al complejo de salas en el suburbio de Denver, alegando que no contaba con guardias armados durante el concurrido estreno de medianoche de una película de Batman. Tampoco hubo una alarma que sonara cuando James Holmes entró a la sala y comenzó a disparar.

La empresa alegó que ninguna medida de seguridad habría permitido detener a Holmes. Después de meses de planificación meticulosa, Holmes arrojó botes de gas entre las más de 400 personas en el cine y luego abrió fuego con una escopeta, un fusil de asalto y una pistola semiautomática.

Holmes fue condenado a cadena perpetua el año pasado después de que un grupo diferente de jurados no pudo llegar a un acuerdo unánime para pedir la pena de muerte.

El abogado de Cinemark Kevin Taylor dijo que el caso fue el primer tiroteo en una sala "en la historia del cine estadounidense". El abogado argumentó que tales tiroteos siguen siendo tan raros que la empresa no podría haber previsto uno en un cine sin antecedentes de violencia grave.

Las 28 víctimas que presentaron la demanda en un tribunal estatal dijeron que Cinemark debería haber previsto la posibilidad de violencia, pues más de mil personas esperaban el estreno de una cinta que fue éxito en ese verano.

Si Cinemark hubiera perdido el caso, las cadenas de cines en todo Estados Unidos se podrían haber visto forzadas a adoptar medidas de seguridad costosas, lo que podría haber repercutido en un aumento significativo en los precios de las entradas, según los expertos.