AP
29 de octubre de 2016 / 10:39 a.m.

WHITE PLAINS.- Por más de un año, Hillary Clinton ha estado reacia a ser parte de la polémica sobre su correo electrónico que ha permeado su campaña. Ha respondido de manera defensiva a preguntas que se le han hecho, y muchas veces lo hizo solo por la imperiosa necesidad política que existía.

El viernes, esa necesidad imperiosa fue clara.

El tema del correo electrónico se propagó inesperadamente justo una semana antes del día de la elección, poniendo en riesgo la ventaja que Clinton tiene sobre su rival republicano Donald Trump.

El FBI anunció que estaba investigando si hay información clasificada en un dispositivo electrónico que pertenecía a Anthony Weiner, el desacreditado congresista que está separado de su esposa Huma Abedin, veterana asistente de Clinton.