AP
20 de abril de 2016 / 04:44 p.m.

Estados Unidos.- Hillary Clinton salió de las primarias de Nueva York un paso más cerca de conseguir la candidatura demócrata a la presidencia y convertirse en la primera mujer en hacerlo. El republicano Donald Trump reforzó su propia carrera hacia las elecciones generales con una contundente victoria, pero tiene poco margen de error en los estados que quedan por disputar. Los favoritos esperan repetir sus triunfos de Nueva York en varios estados del noroeste que serán los próximos en elegir a sus candidatos.

Clinton tenía previsto pasar el miércoles haciendo campaña en Pennsylvania, mientras que Trump tenía un mitin previsto en Maryland, así como Indiana. Después de su victoria en Nueva York, una entusiasta Clinton dejó claro que se estaba centrando en las elecciones generales, tras una pugna inesperadamente competitiva con Bernie Sanders.

“La carrera por la candidatura está en la recta final, y la victoria está a la vista”, declaró Clinton entre los vítores de sus seguidores. Sólo mencionó a Sanders de pasada para hacer una llamada a sus leales partidarios, dejando las palabras duras para Trump y le senador por Texas Ted Cruz, a los que describió como “peligrosos” para Estados Unidos. También Trump se mostró deseoso de dejar atrás las primarias republicanas. Con al menos 89 delegados neoyorquinos en su haber, insistió en que es “imposible” que ninguno de sus rivales le atrape y advirtió a los líderes del partido en contra de intentar arrebatarle la candidatura en la convención republicana.

El gobernador de Ohio, John Kasich, logró al menos tres delegados. Cruz corría el riesgo de quedarse sin ninguno. Ninguno de los dos tiene opciones matemáticas de conseguir la candidatura republicana antes de la convención de julio, aunque confían en obstaculizar la nominación automática de Trump y sobrepasarle en el congreso del partido.

Cruz mostró la victoria de Trump en Nueva York como poco más que “un político que gana en su estado natal”, y después imploró a los republicanos que se unan en su candidatura. “Debemos unir al Partido Republicano porque hacerlo es el primer paso para unir a todos los estadounidenses”, dijo Cruz. El senador, en su primera legislatura en el Congreso nacional y que ha chocado varias veces con su propio partido, sólo ha encontrado un tibio apoyo de la cúpula republicana, que le ve como la única opción de detener a Trump.