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4 de noviembre de 2016 / 09:36 a.m.

WASHINGTON. — Toquen todas las puertas, organicen a sus voluntarios y ataquen a discreción.

Hillary Clinton y Donald Trump comienzan el último fin de semana de una maratónica campaña echando mano de cuanta herramienta tienen disponible para lograr que sus partidarios acudan a las urnas el martes 8. Según las encuestas, en los estados clave todavía no hay claro favorito.

Clinton y sus aliados procuran atrapar el apoyo de los votantes afroamericanos, al reconocer que hay indicios en las estadísticas de una afluencia de electores menor a la prevista en la votación anticipada.

Esta situación ha sonado la alarma sobre una reducción del entusiasmo que podría acarrear complicaciones a todos los candidatos demócratas en las papeletas.

La candidata presidencial demócrata tiene previsto para el viernes actos de campaña en Pennsylvania y Michigan, estados considerados baluartes demócratas desde hace mucho tiempo.

Clinton critica el historial de Trump en la contienda presidencial y lo acusa de alentar tácitamente el apoyo de sectores que creen en la supremacía blanca.

"Durante toda su campaña, él ha enviado mensajes subyacentes a sus partidarios más rencorosos", señaló Clinton durante un acto político en Greenville, North Carolina.

La reducción de la ventaja de Clinton ha dado nuevas esperanzas a la campaña de Trump, quien busca un mayor avance entre los electores antes de que se le agote el tiempo.

Esto significa concentrarse en cuestionar la credibilidad de Clinton y exaltar la nueva revisión que efectúa el FBI de los correos electrónicos de un colaborador, acciones ofensivas que tienen el propósito de atraer a los electores republicanos e independientes moderados.

El jueves, Trump advirtió a los electores que las investigaciones interminables impedirían a su oponente demócrata gobernar con eficacia, en palabras dirigidas directamente a los electores que se rehúsan a votar por el magnate pero que también rechazan el posible retorno de Clinton y su esposo, el ex presidente Bill Clinton, a la Casa Blanca.

"Aquí vamos de nuevo con los Clinton, recuerden el juicio político y los problemas", declaró Trump el jueves durante un acto de campaña en Jacksonville, Florida.

"Eso no es lo que necesitamos en nuestro país, amigos. Necesitamos a alguien listo para trabajar".

A pesar de lo reñido de la contienda presidencial según las encuestas a nivel nacional, sigue siendo difícil el camino de Trump hacia la victoria. El multimillonario necesita ganar Florida para llegar a la Casa Blanca y en ese estado la disputa está muy cerrada.