Reuters
4 de febrero de 2014 / 05:18 p.m.

Bogotá  - El Gobierno colombiano ordenó el martes una investigación por denuncias de una revista ya que las comunicaciones de algunos representantes del presidente Juan Manuel Santos en el diálogo de paz con la guerrilla de las FARC fueron interceptadas ilegalmente por miembros de inteligencia del Ejército.

El ministro del Interior, Aurelio Iragorri, informó sobre el inicio de las pesquisas y aseguró que el Gobierno jamás ha dado órdenes de interceptar comunicaciones privadas.

De acuerdo con la publicación de la Revista Semana en su sitio de internet www.semana.com, desde un local habilitado como restaurante y sala de internet en una concurrida zona comercial se habrían monitoreado comunicaciones privadas.

"Es un complejo entramado que pone en evidencia una serie de interceptaciones ilegales por parte de sectores del Ejército Nacional del cual haría parte esta fachada y una sala de interceptaciones en una instalación militar", dijo Semana.

La Fiscalía General de la Nacional ya había recopilado algunas denuncias y, la semana pasada, allanó el lugar y confiscó computadores que son analizados como parte de una investigación que sería paralela a la ordenada por el Gobierno, admitieron fuentes de ese organismo.

"Por el bienestar del país y de nuestra democracia es muy importante que se aclare esta situación y que se investigue lo más pronto posible para que se sepa la verdad sobre esas denuncias graves", dijo a la radio local el ministro Iragorri.

"En este caso somos más víctimas y no victimarios", sostuvo.

La publicación reveló que el jefe del equipo negociador del Gobierno, el ex vicepresidente Humberto de la Calle; el alto consejero para la paz, Sergio Jaramillo; y el Alto Consejero Presidencial para la Reintegración, Alejandro Eder, habrían sido objeto de interceptaciones de sus correos electrónicos y mensajes a través del PIN y WhatsApp de sus teléfonos móviles.

El objetivo de las interceptaciones era obtener información de primera mano sobre la negociación de paz entre el Gobierno y la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), según las fuentes citadas por la revista.

Las labores de espionaje también habrían involucrado a líderes de la izquierda y otros funcionarios del Gobierno, según la publicación.

De acuerdo con la investigación de la revista, algunos de los involucrados en el caso de espionaje dijeron desconocer quién era el destinatario final de la información recolectada en el sitio conocido con la clave de "Andrómeda" entre los militares.