ALBERTO TRUJILLO
26 de noviembre de 2016 / 02:55 p.m.

MONTERREY.- El 19 de marzo del 2002 fue dada a conocer una conversación telefónica entre el entonces presidente de México, Vicente Fox y el mandatario cubano, Fidel Castro, que sentaría un parteaguas entre las relaciones diplomáticas de ambos países.

Esto se dio en el marco de la Cumbre Internacional sobre la Financiación para el Desarrollo de la ONU, que se llevó a cabo en la ciudad de Monterrey del 18 al 22 de marzo de ese mismo año.

"Oye Fidel, pues llamándote por esta sorpresa que me llevé hace apenas un par de horas, cuando me entero de tu pretendida visita acá a México", expresó el entonces titular del ejecutivo mexicano.

"Dígame, ¿en qué le puedo servir?", repetía Castro constantemente durante la conversación, en la que Fox le pidió de favor que no diera declaraciones sobre la relación México-Cuba y además que no agrediera al presidente de los Estados Unidos, George W. Bush, quien también participaría en el evento.

A lo que el líder revolucionario respondió con un tono de molestia lo siguiente: "señor presidente, yo soy un individuo que lleva 43 años en la política, y sé las cosas que hago y las que debo hacer, no le quepa la menor duda de eso, que yo sé decir la verdad con decencia y con elegancia".

Más adelante en la charla telefónica se daría el famoso episodio conocido como el comes y te vas.

Fox: "Después tenemos un almuerzo, un almuerzo que ofrece el gobernador del estado a los jefes de estado; inclusive me ofrezco y te invito a que estuvieras en ese almuerzo. Inclusive que te sientes a mi lado, y que terminado el evento y la participación, digamos, ya te regresaras".

Castro: "¿A la isla de cuba?".

Fox: "No bueno,a donde tú gustaras".

El 21 de marzo, ya en Monterrey, al terminar su discurso en el podio, Fidel tomó a todos por sorpresa cuando sacó un papel del bolsillo de su chamarra: "señor presidente solicito 20 segundos para una aclaración", fueron las palabras que cimbraron a todos los presentes en el salón de Cintermex donde se llevaba a cabo el evento.

"Excelencia, distinguidos delegados, les ruego a todos me excusen que no pueda continuar acompañándolos debido a una situación especial creada por mi participación en esta cumbre, y me veo obligado a regresar inmediatamente a mi país", dijo Castro el 21 de marzo de ese año durante su pronunciamiento en la cumbre, para de ahí partir al aeropuerto internacional Mariano Escobedo y tomar su avión rumbo a La Habana.