AGENCIAS
23 de enero de 2015 / 04:24 p.m.

El brasileño Lucas Silva, cuyo fichaje por el Real Madrid, procedente del Cruzeiro, ha sido anunciado este viernes y considerado como el mejor mediocentro del año 2014 en su país, es un prometedor centrocampista de 21 años que llega como garantía de futuro para reforzar la medular.

Dotado de una técnica privilegiada, competente en el pase y el corte, Lucas Silva se perfila como un buen organizador, aunque por su juventud y la necesidad de adaptación al fútbol español, probablemente tendrá que esforzarse para tener minutos en el equipo que dirige el técnico italiano Carlo Ancelotti.

En el Cruzeiro jugaba en la posición que Toni Kroos ejerce en el Real Madrid, como el centrocampista más próximo a la zaga, encargado de conectar la retaguardia y el ataque, y también con una importante función defensiva.

Ha ido retrasando su posición en el campo

En sus años de juvenil, Lucas Silva comenzó como atacante y paulatinamente fue retrasando su posición, por lo que podría jugar más adelantado, aunque él mismo reconoce que rinde más en la posición de centrocampista defensivo.

Sus mejores virtudes son los pases largos, su visión de juego y sus habilidades defensivas, lo que le convirtió en un jugador clave en los dos títulos de liga consecutivos que logró el Cruzeiro en 2013 y 2014.

En las labores defensivas, comete pocas faltas y sólo recibió seis tarjetas amarillas en 26 partidos de la última liga brasileña. Como juega lejos de la portería rival, sólo marcó cuatro goles en los 91 partidos que disputó con el Cruzeiro desde 2012, cuando fue promovido al primer equipo.

En la faceta de organizador, sobresalió como un socio importante de Everton Ribeiro y Ricardo Goulart, los mejores jugadores del equipo, que ya han sido convocados a la selección brasileña.

Lucas Silva Borges nació el 16 de febrero de 1993 en la ciudad de Itumbiara, en el interior del estado de Goiás, en el centro de Brasil, y todavía siendo un bebé se mudó a la localidad de Bom Jesús de Goiás, a 65 kilómetros de distancia, y donde pasó su infancia.

A los 12 años de edad se fue a vivir a Goiania, la capital regional, donde se inscribió en la escuela de fútbol Agremiação Esportiva Ovel, que es dueña del 10 % de su ficha, y donde despuntó muy rápido. Dos años después, a los 14 años hizo una prueba en el Cruzeiro, un club grande de la ciudad de Belo Horizonte que le aceptó de inmediato y donde se formó como profesional.

A lo largo de su periodo de formación, Lucas Silva cambió de funciones, abandonó el puesto de delantero de su infancia y encontró acomodo como mediocentro, el lugar en el campo al que mejor se ha adaptado.

Después de una breve cesión al Nacional de Nova Serrana, el canterano debutó con el equipo profesional del Cruzeiro en julio de 2012, en un partido de la liga brasileña contra el Portuguesa, que su equipo ganó por 0-2.

A las órdenes del entrenador Marcelo Oliveira, se hizo con un lugar de titular en el equipo en 2013, año en el que explotó como futbolista y en el que mejoró mucho en especial en su faceta defensiva.Elegido mejor mediocentro en Brasil en 2014.

En 2014, fue elegido como el mejor centrocampista defensivo de la liga en el premio que entrega la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y también recibió el galardón Bola de Plata de la revista Placar, como el mejor en su posición en el campo.

Su buen hacer en el Cruzeiro le abrió las puertas de la selección sub'21, con la que ganó el torneo de Toulon (Francia) el pasado junio. A punto de cumplir 22 años, el centrocampista todavía aguarda la primera oportunidad con el equipo nacional absoluto y aún no ha sido llamado por el seleccionador nacional, Dunga.

El jugador se define como muy religioso, de fe católica, es considerado como uno de los más alegres de su actual equipo y, debido a su patente belleza, también uno de los más acosados por las aficionadas femeninas.