14 de febrero de 2013 / 03:19 a.m.

Ciudad de México • Las fracciones del PAN y del PRD en la Cámara de Diputados concedieron el beneficio de la duda a la estrategia anticrimen anunciada por el gobierno de Enrique Peña Nieto, pero le advirtieron que la evaluación de esa política dependerá de sus resultados y no sólo de buenas intenciones.

Peña Nieto encabezó ayer el lanzamiento del Plan Nacional de Prevención del Delito, que incluye acciones en las capitales de los 31 estados de la República.

El coordinador de los diputados federales del PRD, Silvano Aureoles, consideró natural que la actual administración priista intente imprimir su propio sello en la estrategia anticrimen y marcar diferencia con el gobierno anterior.

Advirtió, sin embargo, que las cifras de ejecuciones se mantienen a la alza bajo la gestión de Peña Nieto: "El gobierno actual lleva dos meses y medio, y en la estadística promedio mensual está peor comparado con el año anterior".

Concedió el beneficio de la duda, pero al remarcó que ello "eso tiene límites y más en un tema tan sensible; es urgente que la sociedad vea resultados, y entonces, ni califico ni descalifico, pues esperemos a conocer la estrategia completa y ver si efectivamente habrá resultados favorables".

Al respecto, el vicecoordinador panista Ricardo Anaya apostó a que la nueva estrategia en materia de seguridad funcione y le vaya bien a México.

"No solamente somos respetuosos de lo que se ha planteado, sino además queremos que le vaya bien a México y queremos que su estrategia funcione", dijo.

Subrayó, sin embargo, que "as estrategias se evalúan en función de sus resultados, no de sus intenciones, y esa será la medida para esa estrategia del gobierno federal".

Indicó que Acción Nacional estará atento al comportamiento de la violencia y de la percepción de inseguridad en el país, pero particularmente a la incidencia de los delitos que más lastiman a la sociedad: robo con violencia, secuestro, robo a casa habitación, extorsión, etcétera.

Fernando Damián