12 de febrero de 2013 / 10:24 p.m.

México • El gobierno de México condenó la prueba nuclear que la República Popular Democrática de Corea efectuó este martes, y consideró que es "un abierto desafío a los llamados de la comunidad internacional a través de resoluciones de la Asamblea General de la Organización de las Naciones Unidas".

En un comunicado de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), el gobierno mexicano agregó que el ensayo "es contrario a los esfuerzos de la comunidad internacional por fomentar el diálogo, la confianza y la cooperación con miras a la pacificación de la península coreana".

En este marco, México exigió acatar las Resoluciones del Consejo de Seguridad 1718 (2006) y 1874 (2009), adoptadas bajo el Capítulo VII de la Carta de las Naciones Unidas, y que requieren que ese país suspenda las actividades relacionadas con su programa nuclear.

Instó a la República Popular Democrática de Corea a cumplir con los compromisos asumidos en el Diálogo de las seis partes, incluyendo las del comunicado conjunto de septiembre de 2005, y abandonar las armas nucleares, regresar al TNP y someterse a su acuerdo de salvaguardias con el Organismo Internacional de Energía Atómica, con miras a desnuclearizar la península coreana.

México llamó además a todos los Estados que aún no se han adherido al Tratado para la Prohibición Completa de los Ensayos Nucleares a que lo hagan, lo antes posible, así como a no realizar dichas pruebas y abstenerse de todo acto contrario al objeto y propósito del acuerdo.

Asimismo externo su reconocimiento a la eficacia del Sistema de Verificación y Monitoreo establecidos por el citado tratado, que permite detectar actividades relacionadas con ensayos nucleares explosivos.

Así, "como promotor de la primera zona libre de armas nucleares en una zona densamente poblada en el planeta, México ratifica que no existe justificación para conservar este tipo de armamento y deplora su fabricación, acumulación y empleo".

Planteó que la única forma de fortalecer el régimen de la no proliferación es mediante el desarme nuclear, y la única garantía contra el uso de las armas nucleares es su total eliminación.

El Tratado para la Proscripción de las Armas Nucleares en América Latina y el Caribe, el Tratado de Tlatelolco, a 46 años de su apertura, (el 14 de febrero de 1967), es un ejemplo del compromiso y responsabilidad de las naciones latinoamericanas por contribuir a la paz y seguridad internacionales por no distraer recursos de la promoción del desarrollo.

Así como por lograr un mundo libre de armas nucleares y evitar las catastróficas consecuencias humanitarias que este armamento conlleva.

México subrayó que "el ensayo, realizado por la República de Corea, se llevó a cabo en violación de resoluciones del Consejo de Seguridad y de las provisiones del Tratado para la No Proliferación de las Armas Nucleares (TNP).

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