NOTIMEX
1 de septiembre de 2015 / 12:19 p.m.

París.- La directora general de la UNESCO, Irina Bokova, expresó hoy su “profunda consternación” por la destrucción del templo de Bel, en Palmira, en Siria, por el Estado Islámico, lo que consideró como un “crimen intolerable” del patrimonio mundial.

“La destrucción de Palmira es un crimen intolerable contra la civilización, pero nunca borrará los cuatro mil 500 años de historia de Siria”, declaró hoy en un comunicado la directora general de la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO).

“Cada uno de los ataques recientes nos insta a compartir todavía más el patrimonio de la humanidad, en los museos, las escuelas, la prensa, el hogar” añadió la directora de UNESCO, que creó la lista de patrimonio mundial, a la que pertenecía el templo destruido.

“La energía de la cultura es más fuerte que todos los fanatismos y nada podrá sofocarla”, añadió la directora general de la UNESCO en su mensaje de “condena” de la destrucción del templo, confirmada por distintos observadores internacionales.

Según información de testigos oculares confirmada por imágenes satelitales de la agencia UNOSAT, el templo de Bel, en Palmira, uno de los monumentos más emblemáticos de este sitio del patrimonio mundial, fue destruido con explosivos el pasado 30 de agosto.

De acuerdo a la UNESCO, el templo de Bel era uno de los mejor conservados e imponentes de Palmira, exponente de la síntesis entre el Medio Oriente antiguo y la arquitectura grecorromana.

El gran templo de Bel es uno de los monumentos religiosos más importantes del siglo en Oriente por su concepción única, subrayó la UNESCO.

“Frente a este nuevo crimen de guerra, la UNESCO reafirma su determinación a continuar protegiendo lo que todavía pueda salvarse, a combatir sin descanso el tráfico ilícito de objetos culturales y a documentar el estado de los monumentos” añadió el comunicado.

La organización se compromete también a fomentar el contacto entre los expertos sirios y del mundo que tratan de transmitir este patrimonio a las futuras generaciones utilizando los medios de la tecnología moderna, concluyó el boletín informativo.

El Templo de Bel, una antigua construcción de piedra en ruinas ubicada en Palmira, Siria, y consagrado al dios semita Bel (adorado en Palmira junto al dios lunar Aglibol y al dios solar Yarhibol), conformaba el centro de la vida religiosa en Palmira y fue erigido en el año 32 d.C.