9 de marzo de 2013 / 01:10 a.m.

El vicecoordinador de la bancada del PRI, Manuel Añorve, consideró se debe supervisar que esos grupos no caigan en ilícitos; el panista José González Morfín sostuvo que la seguridad no es delegable.

Ciudad de México • Las bancadas del PRI y el PAN en la Cámara de Diputados condenaron que grupos de la delincuencia organizada financien y se escuden en las autodefensas.

Entrevistados por separado, el vicecoordinador de la bancada del PRI, Manuel Añorve, y el diputado del PAN, José González Morfín, pidieron a las autoridades locales revisar el trabajo de estas policías ciudadanas para que no caigan en ilícitos.

La noche del jueves, el gobierno federal dio a conocer que detuvo a 34 personas de un grupo de autodefensa en Michoacán, que era financiado por el cártel Jalisco Nueva Generación del capo Joaquín "El Chapo" Guzmán.

Al respecto, Añorve mencionó que el tipo de armamento que fue confiscado por la Procuraduría General de la República y la Secretaría de la Defensa Nacional, es de gran calibre y solo se puede obtener con la anuencia del crimen.

El ex presidente municipal de Acapulco, Guerrero, mencionó que a quienes incurran en estos delitos se les tiene que aplicar todo el peso de la ley, toda vez que son delincuentes que se escudan en organizaciones sin sustento jurídico "y cometen delitos contra la ciudadanía que dicen defender".

"No pueden vivir al margen de la ley, son gente que está generando incertidumbre y que hoy gracias al gobierno federal se está demostrando que no es un armamento que se pueda adquirir de manera casera para poder defenderse. Son armas que están llegando por parte de la delincuencia", dijo.

Añorve aseguró que el Ejecutivo, a través de sus órganos de inteligencia, debe supervisar que los grupos de autodefensa no caigan en ilícitos y aplicar la justicia en los casos que sean necesarios.

En tanto, el vicepresidente de la Mesa Directiva de la Cámara de Diputados, González Morfín, indicó que las tareas de seguridad le deben de competer al Estado y calificó de delicado que los ciudadanos quieran realizar estas tareas.

"Creo que aquí el tema va mucho por lo que hagan o dejen de hacer los gobiernos locales. Creo que en algunos casos se ha tolerado el surgimiento de estas guardias comunitarias".

"Desde un principio dije que es muy peligroso, que las tareas de Estado corresponden a la autoridad que tiene legalmente establecidas esas funciones y yo creo que esto no es delegable ni nadie puede tomar las armas, la seguridad, la justicia por su propia mano", dijo.

ISRAEL NAVARRO