26 de junio de 2013 / 05:53 p.m.

 Los dos grupos que se disputan el control de la bancada del PAN pospusieron un acuerdo de solución al conflicto, al empecinarse en no reconocer los estatutos que cada uno defiende, pese a haber llegado a acuerdos en el contenido de nuevos “estatutos de consenso”.

El corderista Roberto Gil dijo que ellos no se levantarán de la mesa, pero el grupo de Jorge Luis Preciado debe reconocer antes los estatutos que aprobaron el pasado 19 de julio los 23 senadores. Mientras que el vicecooridnador, José María Martínez, insistió en que si ya hay acuerdo en una nueva redacción de consenso, solo falta que firmen los afines al presidente del Senado.

La redacción de los estatutos de consenso, acordados ayer a la media noche, crearían la figura de un Comité de Administración para el manejo de los recursos, así como de dos órganos más en el tema de transparencia y de régimen interno.

Sin embargo las negociaciones entraron en un impasse al no lograr un consenso de qué documento será la base, si el modificado por 23 senadores afines a Ernesto Cordero o el anterior. Aunado a ello, Roberto Gil confirmó que la dirigencia que encabeza Gustavo Madero ya impugnó ante el Tribunal Electoral los estatutos aprobados por los 23 senadores el pasado de junio, “lo que no hace sino confirmar su vigencia”.

Dentro de los cambios previstos y consensuados, está desaparecer la vicecoordinación de Administración y crear un Comité de Administración que estará integrado por el Coordinador de la bancada, un vicecoordinador designado por éste y tres integrantes más electos por el grupo.

En sendas conferencias de prensa, las dos partes evidenciaron que aún no se logra dirimir el conflicto por los recursos panistas, pues por la mañana, el vicecoordinador del grupo, José María Martínez, afirmó que el grupo de Ernesto Cordero se comprometió a firmar nuevos estatutos de consenso a pesar de que la dirigencia del partido y el senador Javier Corral decidieron impugnar las modificaciones aprobadas por sus 23 compañeros corderistas.

Martínez reconoció que Roberto Gil, quien representa al grupo de Cordero, se levantó ayer por la noche de la mesa de negociación, sin embargo, aseveró que éste estuvo de acuerdo en firmar un nuevo documento vía telefónica.

Sin embargo, una hora después el Roberto Gil explicó que no han comprometido su rúbrica y que la diferencia está en cuál será el documento base.

Detalló que ya se logró el acuerdo de la redacción de los estatutos y que sería el 10 de julio cuando los aprobarían, pero reiteró que las negociaciones se encuentran en un impasse, aunque descartó que se vayan a levantar de la mesa por la impugnación que interpuso el Comité Ejecutivo Nacional y el senador Javier Corral al respecto.

“Les deseamos éxito en la impugnación”, dijo Gil, al acusar a los opositores al grupo de Cordero de padecer el “síndrome de Estocolmo”, pues todavía se sienten secuestrados por la figura del ex mandatario.

Dijo que no se levantarán de la mesa de negociaciones, pese a la impugnación hecha por el CEN y explicó que jurídicamente se tiene que comprobar qué estatutos están vigentes, para que proceda la redacción de los nuevos documentos que regirán la vida interna del grupo.

 — OMAR BRITO Y ANGÉLICA MERCADO