3 de abril de 2014 / 01:03 a.m.

Chile.- El Gobierno chileno confirmó la muerte de seis personas como consecuencia del terremoto de 8,2 grados en la escala de Richter que la noche de este martes afectó a las regiones de Arica y Parinacota, en el extremo norte del país. Las víctimas son cuatro hombres y una mujer, y las causas de su fallecimiento fueron ataques cardíacos y aplastamiento, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, durante una comparecencia ante los medios de comunicación desde la Oficina Nacional de emergencia (Onemi).

Las autoridades informaron de que toda la población del borde costero de Chile ya fue evacuada, siguiendo las recomendaciones de seguridad como consecuencia de la alerta de tsunami que generó el terremoto. Sin embargo, esa alerta ya ha sido desactivada.

Empresas de transporte de pasajeros han suspendido el servicio en los recorridos situados en el litoral chileno, en tanto que las clases han sido cerradas este miércoles en los centros educativos de las regiones de Aria y Parinacota, las más dañadas.

Asimismo, las centrales eléctricas de Tarapacá, Mejillones y Antofagasta no se encuentran operativas, y la mitad de la ciudad de Aria, en la frontera con Perú, se encuentra sin suministro eléctrico. Las autoridades también informaron de que efectivos militares apoyan a las fuerzas policiales en la vigilancia de las ciudades de Arica e Iquique para resguardar el orden público y evitar saqueos.

Bachelet decreta "estado de catástrofe" en las regiones más afectadas

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha decretado "estado de catástrofe" en las regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá, las más afectadas por el terremoto de 8,2 grados. La mandataria chilena ha valorado la "rapidez" con la que han operado los organismos de emergencia tras el intenso seísmo.

Al menos 20 réplicas se han registrado tras el seísmo. Según la página del Centro Nacional Sismológico de la Universidad de Chile, la mayoría de las réplicas han tenido magnitudes por encima de cinco grados, lo que mantiene en suspenso a las miles de personas que habitan las ciudades de Iquique, Antofagasta, Arica, Calama y muchas otras, la mayoría de ellas alejadas del mar.

En tanto, las calles del centro de Iquique, a 1.857 kilómetros al norte de Santiago, están llenas de vidrios debido al estallido de ventanales. También las emisoras han informado de la destrucción de algunas viviendas de adobe, caminos cortados, otros con grietas y de algunos derrumbes que han obstruido algunas autopistas. De hecho, uno de ellos sepultó a un automóvil, aunque sus ocupantes lograron escapar a tiempo, según el testimonio de la persona que los rescató.

En una de las caletas de Iquique, al menos 140 embarcaciones menores fueron destruidas por la salida del mar que llegó hasta uno de los terminales de microbuses. Las redes sociales han informado del extravío de varios niños durante el proceso de evacuación. Las fotos de varios de ellos han sido publicadas en la red con el fin de que cuando sean ubicados se les traslade hasta las comisarías o se les entregue a los miembros del Ejército que ya patrullan las calles de Iquique.

El sismólogo y académico de la Universidad de Chile, Mario Pardo, afirmó que el terremoto de 8,2 grados ocurrido en la zona norte del país "podría ser" el fenómeno telúrico que los expertos esperaban para ese lugar. "Es uno de los escenarios posibles, pero aún no se puede decir nada con certeza", señaló Pardo en declaraciones a Radio Bío Bío.

Al contrario, el geógrafo Marcelo Lagos dijo que "éste no es el evento (sísmico) que esperamos". "Hay que estar alerta", sentenció Lagos en declaraciones a Televisión Nacional. Los sismólogos han calificado gran parte del norte de Chile como una "zona caliente" para un gran terremoto, ya que desde 1878 no se registra un temblor de gran magnitud en esa zona.

Los sismólogos manejan un rango de entre 70 y 100 años de tiempo para que un sismo se vuelva a registrar en la misma zona que en este caso también afectaría el sur de Perú. El último gran terremoto en Chile y tsunami se registró el 27 de febrero del 2010, de 8,8 grados que en la zona central y sur del país, que dejó 526 muertos, 800.000 damnificados y más de 30.000 millones de dólares en pérdidas.

Desde la época de la colonia, Chile ha tenido al menos 80 terremotos, que sólo en los últimos 60 años han causado 40.718 víctimas mortales.El Gobierno chileno confirmó la muerte de seis personas como consecuencia del terremoto de 8,2 grados en la escala de Richter que la noche de este martes afectó a las regiones de Arica y Parinacota, en el extremo norte del país. Las víctimas son cuatro hombres y una mujer, y las causas de su fallecimiento fueron ataques cardíacos y aplastamiento, dijo el ministro del Interior, Rodrigo Peñailillo, durante una comparecencia ante los medios de comunicación desde la Oficina Nacional de emergencia (Onemi).

Las autoridades informaron de que toda la población del borde costero de Chile ya fue evacuada, siguiendo las recomendaciones de seguridad como consecuencia de la alerta de tsunami que generó el terremoto. Sin embargo, esa alerta ya ha sido desactivada.

Empresas de transporte de pasajeros han suspendido el servicio en los recorridos situados en el litoral chileno, en tanto que las clases han sido cerradas este miércoles en los centros educativos de las regiones de Aria y Parinacota, las más dañadas.

Asimismo, las centrales eléctricas de Tarapacá, Mejillones y Antofagasta no se encuentran operativas, y la mitad de la ciudad de Aria, en la frontera con Perú, se encuentra sin suministro eléctrico. Las autoridades también informaron de que efectivos militares apoyan a las fuerzas policiales en la vigilancia de las ciudades de Arica e Iquique para resguardar el orden público y evitar saqueos.

Bachelet decreta "estado de catástrofe" en las regiones más afectadas

La presidenta de Chile, Michelle Bachelet, ha decretado "estado de catástrofe" en las regiones de Arica y Parinacota y de Tarapacá, las más afectadas por el terremoto de 8,2 grados. La mandataria chilena ha valorado la "rapidez" con la que han operado los organismos de emergencia tras el intenso seísmo.

Al menos 20 réplicas se han registrado tras el seísmo. Según la página del Centro Nacional Sismológico de la Universidad de Chile, la mayoría de las réplicas han tenido magnitudes por encima de cinco grados, lo que mantiene en suspenso a las miles de personas que habitan las ciudades de Iquique, Antofagasta, Arica, Calama y muchas otras, la mayoría de ellas alejadas del mar.

En tanto, las calles del centro de Iquique, a 1.857 kilómetros al norte de Santiago, están llenas de vidrios debido al estallido de ventanales. También las emisoras han informado de la destrucción de algunas viviendas de adobe, caminos cortados, otros con grietas y de algunos derrumbes que han obstruido algunas autopistas. De hecho, uno de ellos sepultó a un automóvil, aunque sus ocupantes lograron escapar a tiempo, según el testimonio de la persona que los rescató.

En una de las caletas de Iquique, al menos 140 embarcaciones menores fueron destruidas por la salida del mar que llegó hasta uno de los terminales de microbuses. Las redes sociales han informado del extravío de varios niños durante el proceso de evacuación. Las fotos de varios de ellos han sido publicadas en la red con el fin de que cuando sean ubicados se les traslade hasta las comisarías o se les entregue a los miembros del Ejército que ya patrullan las calles de Iquique.

El sismólogo y académico de la Universidad de Chile, Mario Pardo, afirmó que el terremoto de 8,2 grados ocurrido en la zona norte del país "podría ser" el fenómeno telúrico que los expertos esperaban para ese lugar. "Es uno de los escenarios posibles, pero aún no se puede decir nada con certeza", señaló Pardo en declaraciones a Radio Bío Bío.

Al contrario, el geógrafo Marcelo Lagos dijo que "éste no es el evento (sísmico) que esperamos". "Hay que estar alerta", sentenció Lagos en declaraciones a Televisión Nacional. Los sismólogos han calificado gran parte del norte de Chile como una "zona caliente" para un gran terremoto, ya que desde 1878 no se registra un temblor de gran magnitud en esa zona.

Los sismólogos manejan un rango de entre 70 y 100 años de tiempo para que un sismo se vuelva a registrar en la misma zona que en este caso también afectaría el sur de Perú. El último gran terremoto en Chile y tsunami se registró el 27 de febrero del 2010, de 8,8 grados que en la zona central y sur del país, que dejó 526 muertos, 800.000 damnificados y más de 30.000 millones de dólares en pérdidas.

Desde la época de la colonia, Chile ha tenido al menos 80 terremotos, que sólo en los últimos 60 años han causado 40.718 víctimas mortales.

Agencias