14 de diciembre de 2013 / 01:39 a.m.

Ciudad de México.- La Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) será siempre una institución de control y resistencia frente a cualquier abuso del poder, porque esa es su misión republicana, destacó su presidente Juan Silva Meza.

Ante el presidente de la República, Enrique Peña Nieto, los presidentes de ambas cámaras del Congreso de la Unión, Raúl Cervantes Andrade del Senado, y Ricardo Anaya Cortés de la Cámara de Diputados, advirtió que para ello, de manera firme y con convicción defenderán el respeto a la independencia y autonomía judicial.

En sesión solemne, en la sede principal del máximo tribunal del país, en la que estuvo el pleno de la Corte y del Consejo de La Judicatura, además de invitados especiales, el ministro Silva Meza rindió su tercer informe anual de labores como titular del máximo tribunal.

Se refirió de manera particular al nuevo entorno constitucional creado a raíz de las reformas que dieron origen a la décima época y crearon un nuevo paradigma de la impartición de justicia en México, que pone en el centro el respeto a los derechos humanos.

Recalcó que en el nuevo entorno constitucional creado, sin duda sobrevendrán "momentos de tensión e incomprensión política, entre quienes aplicaremos y viviremos en esta nueva realidad".

También, que la defensa y protección de los derechos humanos es responsabilidad de todos los servidores públicos y no se trata sólo de una responsabilidad política o en abstracto, sino de una responsabilidad jurídica y constitucional muy seria.

El Poder Judicial y la Suprema Corte en particular sabrán cumplir con la parte que les corresponde, actuando con prudencia y con criterio, rindiendo cuentas y respondiendo siempre por sus resoluciones de cara a la sociedad, aseguró.

En ese sentido, dijo que el Poder Judicial es autocrítico pues parte de la premisa de que sus miembros no son infalibles aunque actúen siempre de buena fe.

"No debemos olvidar que nuestro Poder Judicial funciona bajo una organización horizontal: cada juzgador es titular del ejercicio del Poder Judicial y entre titulares no hay superiores jerárquicos. No tienen jefes, la única subordinación que tienen es con la Constitución y con la ley".

Bajo este razonamiento advirtió que cada uno de los integrantes del Poder Judicial responde en lo individual de su actuación y por eso, cuando haya elementos, se perseguirá con rigor cualquier conducta indebida que se presente al interior, pues no es justo que el prestigio de la gran mayoría de los miembros del poder Judicial se vea empeñado por actos de unos cuantos, "a esos no los queremos entre nosotros", subrayó.

Mencionó que autonomía no significa protección indebida, e informó que en términos de ley se dio curso a 51 solicitudes de información presentadas por órganos ministeriales federales y locales, con el fin de iniciar averiguaciones previas en contra de funcionarios del Poder Judicial de la Federación.

Ante los representantes del Poder Legislativo, reclamó el incumplimiento en la designación de la vacante existente en el Consejo de la Judicatura Federal que está por cumplir un año incompleto, situación que se agravará el próximo cuatrimestre cuando se generarán dos vacantes más y que corresponderá al Legislativo designar.

En su informe, el ministro presidente de la Suprema Corte hizo un recuento del trabajo realizado en el año que culmina y de los nuevos criterios generados para poner en práctica los cambios constitucionales, cuyo reconocimiento principal provino del exterior con el premio otorgado por la Organización de las Naciones Unidas en materia de derechos humanos por su desempeño sobresaliente en la materia.

El ministro Silva Meza extendió el reconocimiento al conjunto del Estado mexicano, al destacar que la Corte no se explica sin la nación a la cual está obligada a servir. Si bien la distinción "nos llena de orgullo, también y sobre todo nos colma de responsabilidad? por lo que nuestra sociedad y la comunidad internacional esperan que la Corte y la judicatura continuemos haciendo en el futuro".

Con estas premisas, fue casi natural para el presidente de la corte concluir que en el nuevo entorno constitucional creado actuará siempre como una institución de control y resistencia, frente a cualquier abuso del poder.

"Cumplimos y cumpliremos con nuestra misión republicana: seremos respetuosos en el ejercicio, cordiales en el trato, respetuosos en la comunicación, pero muy firmes en la aplicación, en el ejercicio y en la convicción del respeto a la independencia y autonomía judicial".

La sesión solemne duró poco más de una hora contada a partir del arribo a pie del presidente de la República, Enrique Peña Nieto, desde el vecino Palacio Nacional, donde permaneció hasta compartir la comida.

La presentación del informe fue la última actividad formal del máximo tribunal en este año, pues reanudará sus labores ordinarias hasta el próximo 2 de enero.

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