FERNANDO DAMIÁN
22 de julio de 2013 / 08:42 p.m.

Ciudad de México • El presidente de la Cámara de Diputados, Francisco Arroyo Vieyra, afirmó que el Congreso de la Unión está listo para discutir la reforma energética y se pronunció por legislar sin dogmas en la materia.

"Si vamos a legislar con dogmas, no vamos a llegar a ningún lado; si vamos a legislar con dogmas, vamos a ponernos, ¿qué les diré?, nopales en las espaldas, o nos vamos a autolacerar, y de eso no se trata; se trata de que la sociedad pueda crecer y con una empresa cuya renta petrolera es fundamental para el Presupuesto de Egresos de la Federación, como está, no vamos a llegar a ningún lado", puntualizó.

Arroyo Vieyra descalificó, además, la encuesta telefónica del Centro de Estudios Sociales y de Opinión Pública de la propia Cámara de Diputados, en la que se advierte que 55 por ciento de las personas consultadas coincide en que "la inversión extranjera en materia petrolera es un ataque a la soberanía nacional".

Visiblemente molesto, el diputado presidente dijo: "Voy a ver por qué andan tan acomedidos; se me hace que el estudio de opinión está inopinado y vamos a revisar cuál fue la metodología, porque andan muy 'sácalepunta' estos del centro de estudios, cuando no le hemos informado a la ciudadanía exactamente de qué se trata".

-¿Está listo el Congreso y la Cámara de Diputados en particular para iniciar este debate?- se le interrogó.

-Yo creo que sí. México es un país sobrediagnosticado, Pemex es una empresa sobrediagnosticada, el asunto de la CFE y de todas las nervaduras que tienen que ver con la energía en México, con su extracción, con su distribución, con sus precios, con su relación con el Estado mexicano vía la Ley Federal de Derechos y el Impuesto sobre la Renta y otras leyes, están sobrediagnosticados- indicó Arroyo Vieyra.

El legislador priista estimó que los diputados federales podrían sentarse en este momento y legislar una reforma energética para colocar a Pemex a la par de las grandes empresas del mundo, como las petroleras estatales de Brasil, Venezuela y Noruega.

"Yo creo que en México podríamos en este momento hacer una empresa moderna y con el perfil nacionalista con que el general Lázaro Cárdenas nos la dejó", sostuvo el presidente de la Mesa Directiva en el Palacio de San Lázaro.