13 de marzo de 2014 / 12:16 a.m.

Washington.- La Casa Blanca estará al margen de la disputa entre el Congreso y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) en el caso de presuntas torturas a sospechosos de terrorismo por agentes del organismo de inteligencia en el gobierno de George W. Bush.

El presidente Barack Obama defendió sin embargo la decisión del director de la CIA, John Brennan, de referir al Departamento de Justicia un incidente en que personal de la agencia penetró de manera ilegal una red de cómputo del Comité de Inteligencia del Senado.

Obama consideró inapropiado para él y para la Casa Blanca involucrarse en el asunto, en una reunión con representantes y senadores demócratas.

Obama insistió en que la actuación de su gobierno en temas de seguridad, "aún cuando nos sintamos amenazados, ha sido consistente con el estado de derecho y nuestros valores. Así actué desde el primer día (de mi gobierno) y eso no ha cambiado".

La disputa alcanzó mayor notoriedad el martes después que la senadora demócrata Diane Feinstein acusó a la CIA de haber incurrido en posibles acciones inconstitucionales al penetrar de manera ilegal la red de cómputo del comité que preside.

El espionaje, notificado al comité por el propio Brenan, habría sido motivado por reportes en el sentido de que el comité habría tenido acceso a un reporte clasificado titulado "Revisión Interna Panetta" elaborado por la agencia durante la gestión de Leon Pannetta.

El comité solicitó a la CIA acceso al documento en el marco de la investigación sobre denuncias de torturas a manos de sus agentes en el gobierno de Bush, pero ésta se rehusó citando "la naturaleza deliberativa del documento", de acuerdo a Feisntein.

La senadora dijo que aunque esta acción no constituyó un acto de ciberpiratería para obtener documentos como algunos reportes de prensa lo sugirieron, sí ha generado preocupaciones por sus potenciales implicaciones legales.

"Basada en lo que el director Brennan nos ha informado, tengo graves preocupaciones de que la búsqueda de la CIA pudo bien haber violado el principio de la separación de poderes personificado en la Constitución de Estados Unidos", dijo.

Feinstein indicó que tales acciones podrían socavar el marco constitucional esencial para que el Congreso realice una efectiva supervisión de las actividades de inteligencia "o cualquier otras función del gobierno".

Igualmente aludió la posibilidad de que con está acción la CIA pudo haber violado la cuarta enmienda (derecho a la privacidad), la Ley de Fraude por Computadora y la orden ejecutiva 12333 que prohíbe a la agencia conducir labores de espionaje doméstico.

Notimex