AP
21 de septiembre de 2016 / 08:48 p.m.

RIO DE JANEIRO.- Semanas después de ser destituida como presidenta de Brasil, Dilma Rousseff dijo que el proceso judicial contra su predecesor bajo cargos de corrupción es un ataque más contra la democracia del país.

Rousseff dijo que Brasil sufre de un "proceso que está violando sistemáticamente la Constitución".

La ex mandataria habló en apoyo de su mentor, el ex presidente Luiz Inácio Lula da Silva, un día después de que un juez federal falló que Lula debe ser juzgado bajo cargos de corrupción y lavado de dinero.

Si es declarado culpable, ello podría arruinar sus posibilidades de postularse de nuevo a la presidencia en 2018 y las de su Partido de los Trabajadores de regresar al poder.

Los fiscales acusan a Lula de recibir sobornos de una compañía constructora a cambio de contratos con la petrolera paraestatal Petrobras.