AP
8 de abril de 2017 / 11:07 a.m.

PALM BEACH, FLORIDA.- El gobierno de Donald Trump se mantuvo firme y prometió seguir presionando a Siria después de haber lanzado una intensa ola de 60 misiles desde busques de guerra estadounidenses contra una base aérea siria, en represalia por un mortífero ataque químico atribuido a las fuerzas del gobierno del presidente Bashar Assad.

Las advertencias fueron hechas a pesar de la perspectiva de que el Kremlin, que apoya a Assad, se enfurezca aún más, lo que podría seguir inflamando uno de los conflictos más frustrantes del mundo.

El Pentágono investiga si la propia Rusia estuvo implicada en el ataque con armas químicas que hizo que el presidente Trump decidiera intervenir.

La embajadora estadounidense ante la ONU, Nikki Haley, advirtió que Washington está dispuesto a tomar más medidas contra Siria, pero que espera que no sea necesario. Agregó que el mundo está esperando que el gobierno ruso "actúe responsablemente en Siria" y que "reconsidere su alianza con Bashar Assad".

El secretario del Tesoro norteamericano, Steven Mnuchin, añadió el viernes que el gobierno norteamericano está preparando nuevas sanciones económicas contra Siria.

Gran parte de la comunidad internacional respaldó la decisión de Trump de disparar misiles crucero en reacción al ataque de agentes tóxicos de esta semana, que mató a decenas de hombres, mujeres y niños en Siria. Un portavoz del presidente ruso Vladimir Putin, sin embargo, advirtió que los ataques causaron "un golpe significativo" a las relaciones entre Moscú y Washington.

La próxima semana habrá una prueba clave de la relación entre ambas potencias, cuando el secretario de Estado norteamericano, Rex Tillerson, sea el primer miembro del gabinete de Trump en visitar Rusia.

En Naciones Unidas, el embajador adjunto de Rusia Vladimir Safronkov, fustigó el viernes lo que llamó la "violación flagrante del derecho internacional y acto de agresión" de parte de las fuerzas militares norteamericanas contra Siria. Dijo que el ataque tendrá "consecuencias para la seguridad regional e internacional que podrían ser extremadamente graves".

Calificó al gobierno de Assad de ser una fuerza clave contra el terrorismo y dijo que merecía la presunción de inocencia en el ataque con armas químicas.