23 de abril de 2016 / 02:15 p.m.

Washington.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, anunció hoy que su gobierno adoptará acciones para permitir que las personas con un historial delictivo que buscan trabajo tengan la oportunidad de competir por un puesto de trabajo federal.

En su mensaje semanal, Obama señaló que el gobierno, las empresas y el Congreso deben hacer un mejor trabajo para asegurar la plena reintegración social y laboral de los millones de estadounidenses, afroamericanos e hispanos, que han estado tras las rejas.

“Cada año, más de 600 mil personas salen de prisión. Tenemos que garantizar que estén preparados para reintegrarse en la sociedad y convertirse en miembros productivos y contribuidores de sus familias y comunidades, y tal vez incluso en modelos en ambas”, señaló.

Cifras de la Casa Blanca revelaron que existen unos 2.2 millones de personas entre rejas en Estados Unidos y millones más están en libertad condicional.

“En total, nos gastamos 80 mil millones de dólares de los contribuyentes cada año para mantener a la gente en la cárcel”, señaló el mandatario.

Obama planteó la necesidad de reformar el sistema criminal para evitar penas innecesariamente prolongadas a personas acusadas de crímenes no violentos, como el consumo de drogas, pero hasta ahora no ha sido aprobada ninguna iniciativa por el Congreso.

“Casi el 60 por ciento de los reos tiene problemas de salud mental. Casi el 70 por ciento eran drogadictos habituales. En general, la población de nuestras prisiones es desproporcionalmente afroamericana y latinoamericana”, señaló.

Obama argumentó que Estados Unidos tiene el mayor número de personas tras las rejas, no porque existan más delincuentes en el país, sino porque el país mantiene “leyes injustas”, en especial en materia de sentencias carcelarias.

Desde la época de la administración del presidente William Clinton (1993-2001), Estados Unidos mantiene por ejemplo la legislación “Tres fallas y fuera” que establece condenas obligatorias a personas que han cometido tres delitos.

Bajo esa ley un drogadicto detenido tres veces, puede pasar décadas en prisión.

“Publicaremos más detalles sobre las medidas que estamos tomando para garantizar que las personas en busca de trabajo que tengan un historial delictivo tengan la oportunidad de competir por un puesto de trabajo federal”, dijo Obama.

Un aumento del 10 por ciento en el número de graduados de secundaria conlleva una disminución de casi el 10 por ciento en el número de arrestos y un aumento de sueldo del 10 por ciento para hombres sin una carrera universitaria reduce el crimen hasta casi un 20 por ciento.

“Ahora necesitamos un Congreso que esté dispuesto a mandar un proyecto de ley bipartidista de reforma del sistema jurídico a mi despacho”, indicó Obama.