FERNANDO DAMIÁN
23 de junio de 2013 / 06:04 p.m.

Ciudad de México • El coordinador de los diputados federales del PRD, Silvano Aureoles, convocó a simpatizantes, militantes y dirigentes de su partido, así como a los líderes de otras fuerzas políticas de izquierda, a cerrar filas en defensa del petróleo y contra la "tentación" de privatizar Pemex.

"En esta postura no daremos ni un paso atrás. Estoy absolutamente convencido de que la izquierda habrá de dar la batalla unida para defender una riqueza que le pertenece a todos los mexicanos", puntualizó.

El legislador michoacano anticipó que en la reunión que el próximo martes sostendrá Cuauhtémoc Cárdenas con diputados y senadores del PRD habrá de quedar clara su propuesta de reforma energética, sin considerar cambios al artículo 27 constitucional.

En un comunicado de prensa, Aureoles reafirmó el rechazo de su partido a la participación de la iniciativa privada en Pemex, por considerar que ese intento representa una simulación para convertir la paraestatal en negocio de unos cuantos.

"Es falso que sólo poniendo a Pemex en manos privadas podrá modernizarse y ser eficiente. Hemos dicho hasta el cansancio, respaldados en la opinión y el conocimiento de los expertos, que es perfectamente posible modernizar a Pemex sin entregar este recurso y esta empresa de todos los mexicanos a los inversionistas privados y extranjeros", remarcó.

Por ello, insistió, "contra la tentación de algunos actores de privatizar los hidrocarburos, la izquierda estará unida para dar la batalla en defensa de la riqueza nacional".

El líder parlamentario del PRD confirmó que su partido avanza en una propuesta de reforma energética para modificar el régimen fiscal de Pemex, darle autonomía presupuestal y de gestión, así como garantizar el uso eficiente de los excedentes petroleros y de los fondos de estabilización.Remarcó la necesidad de una profunda reestructuración de la Secretaría de Energía y de que Pemex deje de ser el principal soporte financiero del gasto público.

Consideró que un principio elemental de la modernización energética debe pasar por la eliminación de los privilegios del sindicato de trabajadores petroleros y sus líderes charros, así como disminuir las prebendas de los altos mandos de la paraestatal.

Aureoles sostuvo que el petróleo debe ser el detonante del desarrollo y el puntal del crecimiento del país, además de plataforma para mejorar las condiciones de vida de los mexicanos y no el negocio de unos cuantos.

"De manera reiterada insisten en que sólo la iniciativa privada podrá ser rentable en la explotación del petróleo, reiteramos que tal postura es una simulación, en el intento por convertir a esta importante industria en el negocio de unos cuantos", insistió.

Recordó que el pretexto de la modernidad se ha utilizado para privatizar otros sectores estratégicos, pero las consecuencias han sido desastrosas para la población en general y han resultado una mina de oro para quienes actualmente administran esas riquezas nacionales.

"Nunca estas empresas públicas alcanzaron la eficiencia prometida y, al contrario, se convirtieron en monopolios privados que sólo han dado malos servicios y costos elevados a los usuarios", señaló el legislador perredista.