27 de junio de 2013 / 03:01 p.m.

México • Los esfuerzos para zanjar el conflicto entre senadores del PAN se atoraron una vez más, luego de que el grupo encabezado por Ernesto Cordero se negó a firmar los “estatutos de consenso” acordados la noche del pasado martes con la coordinación de Jorge Luis Preciado, al condicionar que antes debía reconocerse la validez de los estatutos modificados el pasado 19 de junio por los 23 corderistas.

De acuerdo con el senador Roberto Gil, los senadores afines a Cordero no se han levantado de la mesa, pero es fundamental que se defina en la propuesta de “estatutos de consenso” que los documentos a modificar son los aprobados la semana pasada, porque jurídicamente ello tiene implicaciones y además, al haber sido impugnados por la dirigencia nacional ante el Tribunal Electoral, de facto hay un reconocimiento a su existencia.

Durante el martes, los negociadores Gil Zuarth y el vicecoordinador José María Martínez sostuvieron diversos encuentros que se prolongaron hasta la medianoche, para redactar las modificaciones en las que ambos grupos estuvieron de acuerdo, para democratizar las decisiones en la bancada.

Se acordó crear la figura de un comité de administración en el que, de hecho, el coordinador pierde facultades para manejar por sí solo los recursos al volverse un órgano colegiado; asimismo, se crean dos órganos más en materia de transparencia y régimen interno.

Cuando el documento estaba ya terminado, Gil Zuarth pidió tiempo para consultas y ya no regresó, al detallar legisladores que en forma paralela se redactó un comunicado para dar a conocer los acuerdos, en el que los corderistas demandaban que quedara en forma explícita que los estatutos a modificar eran los aprobados el pasado 19 de junio.

A decir del coordinador Jorge Luis Preciado, había disposición para firmar en ese momento, pero Gil ya no volvió a la mesa de negociaciones.

Ayer, en conferencia, Gil aseveró que el grupo afín a Cordero de ninguna manera reventó las negociaciones y no se han levantado de la mesa ni lo harán, aun cuando la dirigencia del partido ya impugnó la vigencia de los estatutos del 19 de junio, pero es necesario que se reconozca que los estatutos a modificar son éstos.

Negó que el ex presidente Felipe Calderón esté detrás del conflicto y acusó a los senadores encabezados por Preciado de padecer el “síndrome de Estocolmo”, al sentirse secuestrados por la figura presidencial.

En su turno, José María Martínez sostuvo que sí hay acuerdos y entregó copia de los “estatutos de consenso” suscritos por él y Preciado, al señalar que Gil se levantó de la mesa de negociación la noche del martes, pero por teléfono dijo que sí los firmarían.

El legislador jalisciense subrayó que la coordinación mantiene su disposición de respaldar el acuerdo “que nos parece pone fin al conflicto, al diferendo que se venía viendo en el grupo parlamentario del PAN en los últimos días.

Esta forma que vimos como la mejor para poder transitar a la solución de las diferencias es un nuevo estatuto de régimen interno del grupo parlamentario, en el que se contienen diversas figuras”, dijo.

Hizo notar que con esta nueva redacción se democratiza más la vida interna del grupo, la toma de decisiones y el tema de los recursos.

En su turno, Preciado aseveró que están dispuestos a pedirle a la dirigencia del partido que retire la impugnación hecha ante el Tribunal, a los estatutos votados por los corderistas el 19 de junio, en aras de alcanzar un acuerdo lo más pronto posible.

ANGÉLICA MERCADO Y OMAR BRITO