REUTERS y AP
6 de enero de 2016 / 08:49 a.m.

Seúl. - Corea del Norte anunció el miércoles que probó con éxito una bomba de hidrógeno miniaturizada, asegurando que logró un avance significativo en su capacidad de ataque, en un hecho que hizo saltar las alarmas en Japón y Corea del Sur.

La prueba, la cuarta ocasión en que el aislado país hace estallar un dispositivo nuclear, fue ordenada por el joven líder Kim Jong Un y se llevó a cabo exitosamente a las 10.00 hora local (0130 GMT), según reportes de la agencia oficial de noticias norcoreana, KCNA.

"Permitan que el mundo observe al Estado fuerte, autosuficiente y con armas nucleares", escribió Kim en lo que la televisión estatal afirmó era una nota manuscrita suya.

La prueba fue recibida con una explosión de júbilo y orgullo en Pyongyang. Una multitud celebró la noticia ante la principal estación de tren de la capital norcoreana mientras seguían la lectura del comunicado desde una pantalla gigante. Algunos tomaron videos o fotos de la pantalla con sus celulares mientras otros aplaudían y vitoreaban.

En Seúl y en otras partes del mundo había un elevado nivel de preocupación.

Funcionarios de inteligencia surcoreanos y varios analistas pusieron en duda que la explosión fuera en efecto una prueba completa de una bomba de hidrógeno. Sin embargo, el anuncio generó la condena de la comunidad internacional, incluidos China y Rusia, los principales aliados de Corea del Norte.

China, que descartó que supiera con anterioridad que se iba a realizar la prueba, expresó su "resuelta oposición" y dijo que presentará una protesta contra Pyongyang.

Aunque la cuarta prueba nuclear se esperaba hace tiempo, el anuncio de que se trató de un dispositivo de hidrógeno, mucho más poderoso que uno atómico, fue una sorpresa, al igual que el momento elegido para detonarlo, ya que garantiza que Corea del Norte sea uno de los asuntos más comentados durante la campaña presidencial de Estados Unidos.

Corea del Norte lleva tiempo buscando el reconocimiento diplomático de Washington, pero considera la disuasión nuclear como algo crucial para garantizar la supervivencia de la dictadura, que ya va por la tercera generación.

"Ahora que Irán deja de ser una preocupación, los norcoreanos se han puesto en el punto más alto de la agenda de política exterior en cuanto a las naciones que representan una amenaza para Estados Unidos", dijo Michael Madden, experto en el hermético liderazgo del país de gobierno comunista.