NOTIMEX
10 de septiembre de 2016 / 08:30 a.m.

SEÚL.- El ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur, Yun Byung-se, advirtió este sábado que la capacidad nuclear de su vecino del Norte ha crecido hasta alcanzar un "nivel alarmante e importante".

Haciéndose eco de la alarma en todo el mundo tras la quinta prueba nuclear norcoreana, que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas condenó ayer en forma enérgica, Yun reconoció que la amenaza del régimen de Pyongyang ha crecido a un "nivel importante".

Corea del Norte
realizó su mayor prueba nuclear ayer viernes y aseguró que había dominado la capacidad de montar una ojiva en un misil balístico.

En una reunión del ministerio convocada este sábado para discutir la prueba, el canciller indicó que el régimen norcoreano debe ser presionado con dureza para que no tenga más remedio que cambiar su agresiva política nuclear.

El ensayo nuclear del régimen norcoreano ha provocado la condena del Consejo de Seguridad, donde Francia, Reino Unido y Estados Unidos han presionado para la aprobación de nuevas sanciones contra el régimen que lidera Kim Jong-un.

Por medio de una declaración leída por su presidente la noche de este viernes en la sede de Naciones Unidas, el neozelandés Gerard van Bohemen, señaló que el Consejo de Seguridad de la ONU condena "contundentemente" el nuevo ensayo nuclear de Corea del Norte.

Anunció que va a "comenzar a trabajar inmediatamente en medidas apropiadas" en respuesta a estas últimas "provocaciones" de Pyongyang.

Para el Consejo, la prueba atómica es "una clara violación" y una "flagrante falta de respeto" a su última resolución sobre Corea del Norte, en la que ya advertía de su voluntad de adoptar "medidas significativas" en caso de otro ensayo.

La anterior prueba nuclear norcoreana, llevada a cabo en enero, llevó al Consejo de Seguridad a golpear al régimen de Kim Jong-un con las sanciones más severas adoptadas por Naciones Unidas en 20 años, incluidas fuertes restricciones comerciales y económicas.

Tradicionalmente, China ha sido el principal obstáculo a la hora de actuar contra su aliado, pero las relaciones entre Pekín y Pyongyang se han enfriado tras las pruebas nucleares coreanas de los últimos años.

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, reclamó a este órgano que adopte las "acciones adecuadas" y consideró que es necesario "romper urgentemente esta acelerada espiral en la escalada" de pruebas por parte de Corea del Norte.

A pesar de las sanciones de la ONU, Kim Jong-un sigue adelante con su retórica belicista y juega la baza de la diplomacia atómica para mantenerse en el poder y evitar un cambio de régimen.

Desde 2006, Corea del Norte ha efectuado ya cinco pruebas nucleares. Antes de esta, la última tuvo lugar en enero con una supuesta bomba de hidrógeno que los expertos sospechan que fue parcial o fallida por su escasa potencia.