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7 de enero de 2016 / 08:22 a.m.

SEÚL. - Corea del Sur está en negociaciones con Estados Unidos para desplegar activos estratégicos estadounidenses en la Península de Corea, informó el jueves un oficial militar surcoreano, un día después de que Corea del Norte dijo que probó con éxito un aparato nuclear de hidrógeno.

Estados Unidos y expertos en armamento expresaron sus dudas respecto a que el aparato fuese tan avanzado como Corea del Norte afirmó, pero redoblaron sus llamados para que se apliquen más sanciones contra Pyongyang por su programa nuclear.

La explosión subterránea enfadó a China, que no recibió un aviso previo a pesar de que es el principal aliado de Corea del Norte, apuntando a tensiones en la relación entre ambos vecinos. La prueba también alarmó a Japón, cuyo líder dijo en un llamado telefónico al presidente de Estados Unidos, Barack Obama, que se requiere una respuesta global firme, informó la agencia de noticias Kyodo.

Obama también habló con el presidente de Corea del Sur, Park Geun-hye, para discutir las opciones.

Un oficial militar surcoreano dijo que los dos países habían discutido el despliegue de activos estratégicos estadounidenses en la dividida península de Corea, pero rehusó entregar más detalles.

Después de que Corea del Norte probó un aparato nuclear en el 2013, Washington envió un par de bombarderos invisibles B-2 con capacidad para transportar ojivas atómicas en una misión sobre Corea del Sur como una exhibición de fuerza. En ese entonces, Pyongyang respondió amenazando a Estados Unidos con un ataque nuclear.

Corea del Sur, que técnicamente sigue en guerra con Corea del Norte, dijo que no está considerando desarrollar una capacidad nuclear disuasiva propia, a pesar de los llamados de los líderes del partido gobernante.

Estados Unidos también está limitado en su respuesta militar debido a los temores de que pueda provocar al imprevisible régimen de Pyongyang, dijo Anthony Cordesman, experto en política de defensa del grupo de expertos Centro de Estudios Estratégicos e Internacionales con sede en Washington.

"Cualquier recrudecimiento en la región, cualquier reacción exagerada puede llevar fácilmente no sólo a un conflicto entre Corea del Sur y del Norte, sino también arrastrar a China, Estados Unidos y Japón a un enfrentamiento", dijo Cordesman.

Horas después de la más reciente prueba nuclear, el Consejo de Seguridad de la ONU dijo que trabajaría de inmediato en nuevas medidas significativas contra Corea del Norte. Diplomáticos señalaron que eso podría significar ampliar las sanciones contra Pyongyang, aunque las grandes potencias podrían resistirse a una ofensiva económica total.