18 de marzo de 2013 / 04:13 p.m.

México • El robo de hidrocarburos, perpetrado principalmente por el crimen organizado, le dejó a Petróleos Mexicanos pérdidas por más de 7 mil 200 millones de pesos durante 2012, es decir, casi 42 por ciento más que el año pasado, lo que también resultó la cifra más alta de los últimos años.

Según información de la petrolera, la extracción ilícita de combustibles ha continuado aun cuando se han llevado a cabo una serie de acciones a fin de combatir estas prácticas, entre los que destaca la constante vigilancia por parte de las autoridades policiacas y el Ejército.

Sin embargo, los robos persisten “debido a que los sistemas están tomados prácticamente por bandas del crimen organizado asociadas a grupos fuertemente armados”.

Es por ello que durante 2012 el número de tomas clandestinas ascendió a mil 749, siendo el número más alto de los últimos años, con lo que se mantiene una tendencia de crecimiento en este tipo de actos ilícitos en México.

La cifra representa un incremento de 23.3 por ciento en comparación a las mil 419 perforaciones ilegales que se registraron en 2011, es decir, que un año después fueron localizadas y clausuradas 330 más.

Del total, mil 623 tomas clandestinas, es decir, 92.8 por ciento, fueron perpetradas en los ductos de Pemex Refinación para la extracción de combustible, ya que se convirtió en una actividad redituable para los delincuentes ante el incremento en el costo de las gasolinas y diésel en el país.

En el caso de gas se encontraron 81 ilícitos el año pasado, mientras que para el robo de crudo se detectaron por lo menos 45 tomas a los ductos de Pemex Exploración y Producción.

Ante dicha situación, en 2012 se registró un faltante de por lo menos 4 millones 390 mil barriles de hidrocarburo, 30 por ciento más que el año anterior.

De acuerdo con Pemex, la situación derivó en una pérdida equivalente a 7 mil 200 millones de pesos, es decir, 2 mil 128 millones de pesos más que en 2011, lo que muestra una tendencia incremental importante en el robo contra la paraestatal.

Según la petrolera, hasta julio del año pasado, se llevaron a cabo 43 auditorías operativas a fin de combatir el robo de petrolíferos al interior de sus Centros de Trabajo, para lo cual se “verificó la correcta aplicación de los procedimientos operativos, de medición y de manejo de productos, con el propósito de disminuir en las instalaciones los puntos vulnerables, susceptibles de actividades ilícitas”.

En el caso de la red de ductos que corre por el país, Pemex ha recibido apoyo de la Secretaría de la Defensa Nacional, la Procuraduría General de la República, la Secretaría de Marina y la Policía Federal, sin que hasta el momento se logren erradicar los ilícitos.

En los primeros siete meses del año, Veracruz fue la entidad que registró el mayor número de delitos realizados contra la red de Pemex Refinación, seguido de Sinaloa y Tamaulipas, principalmente.

Sobre el tema, representantes de las empresas distribuidoras de gas LP han asegurado que ante la falta de control para resguardar los ductos y evitar con ello las tomas clandestinas, las bandas delictivas han desarrollado un negocio ilegal para distribuir el gas robado en la zona centro del país, equivalente a un valor de mercado de 10 millones de pesos por día.

Por otro lado, asociaciones de gasolineros han asegurado en diversas ocasiones que muchos de los empresarios del ramo han sido amedrentados por los delincuentes a fin de que les compren las gasolinas que roban a Pemex bajo constantes amenazas.

NAYELI GONZÁLEZ