21 de febrero de 2015 / 10:17 p.m.

Cristiano Ronaldo demostró que no le gusta perder, ni aunque sea un juego, debido a que se molestó con sus compañeros, cuando estos se encontraban en la práctica del Real Madrid.

Todo comenzó, cuando el ganador del Balón de Oro se encontraba en el centro, el objetivo era que tenía que recuperar el balón, mientras Bale y compañía se pasaban la pelota, en caso de que llegaran a veinte toques, sería una humillación para el ex novio de Irina Shayk, lamentablemente para el atacante, los toques se cumplieron, algo que no quiso admitir y se enojó con todos.

 

DIEGO MORENO