27 de enero de 2014 / 03:04 p.m.

La Habana.- Cuba calentó los motores este domingo para la llegada de decenas de mandatarios y delegaciones que participarán una cumbre presidencial del más joven mecanismo integracionista latinoamericano; mientras los vicecancilleres aprobaron una declaración para convertir a la región en "zona de paz".

Las autoridades cubanas dieron los toques finales para la II Cumbre de la Comunidad de Estados Latinoamericanos y del Caribe (CELAC), un foro que agrupa a los 33 países del continente menos a Estados Unidos y Canadá y generó una fuerte polémica desde su creación.

"De esta cumbre saldrán más políticas sociales para la liberación de nuestros pueblos", dijo en breves declaraciones a su arribo al aeropuerto internacional de La Habana, el presidente de Bolivia Evo Morales, quien destacó el papel de Cuba como inspiración para América Latina.

Por su parte, el canciller uruguayo Luis Almagro Leme, uno de los primeros en arribar el domingo y antecediendo al mandatario José Mujica, comentó que "el trabajo que se ha hecho hasta ahora es extremadamente positivo".

La víspera aterrizó la presidenta argentina, Cristina Fernández, quien informó que este domingo tenía previsto almorzar con el ex gobernante cubano Fidel Castro.

Cuadrillas de trabajadores terminaban de pintar calles por las que pasarán los mandatarios, se cortaba el pasto en las inmediaciones de Pabexpo —el recinto ferial donde se realizará la cumbre al oeste de La Habana— y se aceitaban los controles de seguridad.

También arribó a esta capital el mandatario haitiano, Michel Martelly, quien abogó por que las naciones latinoamericanos encuentren vías de cooperación. "Tenemos problemas comunes y tenemos que resolverlos", expresó Martelly.

Unas horas antes del haitiano y de Morales, este domingo también arribó la mandataria brasileña Dilma Rousseff, pero ella no ofreció declaraciones.

Paralelamente, algunos cancilleres decidieron anteceder a sus gobernantes para participar del segmento dedicado a ellos el lunes y previo a la cumbre de jefes de estado, el 28 y 29 de enero.

El sábado los coordinadores nacionales de los estados miembros, con nivel de vicecanciller, aprobaron un documento para que Latinoamérica sea proclamada zona de paz, o sea que los gobiernos se comprometen a zanjar sus disputas de manera negociada. El texto deberá ser refrendado por los mandatarios.

Los coordinadores también trabajaron en ideas para fortalecer los nexos entre la CELAC y China.

La CELAC nació durante una reunión presidencial en 2010 en México y se oficializó en 2011, en Venezuela bajo el fuerte influjo del fallecido mandatario Hugo Chávez. La I Cumbre se desarrolló el año pasado en Chile.

Para este domingo está prevista la llegada del venezolano Nicolás Maduro y para el lunes se prevé el arribo del mexicano Enrique Peña Nieto, entre otros.

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon es uno de los invitados internacionales.

Durante su estancia Ban se reunirá con autoridades cubanas y con diferentes líderes de la CELAC y visitará proyectos de Naciones Unidas en Cuba.

Tradicionalmente la región estuvo representada por la Organización de Estados Latinoamericanos (OEA) con sede en Washington, que durante décadas excluyó a Cuba por presiones de la Casa Blanca.

Aunque a finales de la pasada década la OEA volvió a invitar a Cuba, esta se negó a regresar y los países de la región gestaron la CELAC como una forma de tener voz propia independiente de la potencia occidental.

El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, llegará a Cuba el lunes como invitado.

AP